jueves, 28 de marzo de 2019

UN VIAJE A TURQUÍA. DÍA3. ÜRGÜP- KONYA Y ASPENDO

Leyenda de la ciudad

Vista panorámica del teatro



Amaneció para el grupo muy temprano. Demasiado temprano. Menos mal que habíamos descansado del agotador día de ayer, por medio Valle del Göreme. Las impresiones visuales, que nos llevábamos del mismo eran increíbles. La Capadocia nos había asombrado en todos los sentidos. Hoteles, carreteras, lugares visitados; y, sobre todo, algo que valoramos muchos, la limpieza en todos los sitios que hemos visitado. Asombrosa, teniendo en cuenta que, al menos nosotros, Paqui y yo hemos viajado a muchos sitios, entre ellos Egipto y aquí, la limpieza brilla por su ausencia. En definitiva que nos esperaba hasta Konya una larga jornada en autobús; casi tres horas.
Vista de la cúpula

Entrada al recinto

Otra vista de la cúpula

Así que, a las 07’30 horas estábamos montados en el autobús, camino de Konya; la ciudad donde está enterrado Mevlana, el fundador de la seta de los derviches giróvagos. Antes de llegar, hicimos una “parada técnica”, como las llamaba Erdem; un viaje a los lavabos y un té, calentito, nos daban ánimos para la marcha.
Un poco de la vida es necesario poner en esta visita. La recojo de la Wikipedia y así me evito e ltener que andar buscando por demasiados sitios.
Yalāl ad-Dīn Muhammad Rūmī (en persaجلال الدين محمد بلخى , en turcoMevlânâ Celâleddîn-i Rûmî, también conocido como «Mavlānā» o «Mevlânâ» que significa «Nuestro Señor», Mevlevî o Mawlawī (مولوی «mi Maestro») con sus adaptaciones fonéticas al persa y turco, respectivamente) fue un célebre poeta místico musulmán persa123​ y erudito religioso que nació el 30 de septiembre de 1207 en Balj, en la actual Afganistán —aunque en aquella época pertenecía a la provincia del Gran Jorasán de Persia— y murió en Konya —en aquella época parte del Sultanato de Rüm, de la dinastía de los turcos selyúcidas—, el 17 de diciembre de 1273, razón por la cual se conmemora cada año el fallecimiento de este ilustre pensador y místico sufí del Islam en dicha ciudad de la Anatolia turca. También es conocido como Rumí, que significa «originario de la Anatolia romana» ya que la Anatolia era denominada por los turcos selyúcidas como la «tierra de Rum (los romanos)», en referencia al Imperio Romano de Oriente más conocido como Imperio bizantino.
Gorros derviches

túnica de Rumi

La importancia de Rumí trasciende lo puramente nacional y étnico. A través de los siglos ha tenido una significativa influencia en la literatura persa, urdú y turca. Sus poemas son diariamente leídos en los países de habla persa como Irán, Afganistán y Tayikistán y han sido ampliamente traducidos a varios idiomas alrededor del mundo.
Después de su muerte, sus seguidores fundaron la orden sufí Mevleví, mejor conocidos como los "Derviches Giróvagos", ya que realizan una meditación en movimiento llamada "semá" donde hombres (y actualmente, mujeres) giran sobre sí mismos acompañados por flautas y tambores.
Entrada mezquita

Detalle puerta


            Una vez en conocimiento de parte de su vida, nos adentramos en su mezquita y Museo. Lugar donde se encuentra enterrado este singular personaje. Un poco de historia sobre este museo y mezquita, nos servirán para ir colocando fotos del lugar y hacer más asequible la entrada del blog.
            A partir de la magnitud de su figura, nace el imponente Mausoleo de Mevlana, construido por Sinan, uno de los arquitectos otomanos más destacados de la historia. Hoy, el convento sobresale entre los principales atractivos turísticos del país, al punto que se calcula que recibe más de dos millones de visitantes por año.
Nombre de Allah

Nombre de Mohamed
Situado en la ciudad de Konya, en la región de Anatolia, el Mausoleo de Mevlana se halla junto a la Mezquita del Sultán Selim II (erigida posteriormente) y permite adentrarse en la majestuosa obra de Sinan. Asimismo, el museo brinda la posibilidad de conocer y observar un sinfín de historias y objetos sumamente interesantes como alfombras de gran estimación artística, diversos instrumentos de música sacra, el poema épico místico, el principal manuscrito, vestimentas de los Derviches, tapices y otros elementos relativos a la religión. Paralelamente, vale visitar las celdas de los monjes y el reducto destinado a la etnografía, así como percibir la esplendorosa caligrafía dorada (fragmentos del Corán) que adorna las paredes de la tumba donde descansan Mevlana y su hijo. Allí, los fieles se reúnen para rezar.
Tumbas de derviches

El Corán más pequeño

El Corán más grande

Previo a llegar al sarcófago del Maestro, solemnemente cubierto con terciopelos bordados, se transita un pintoresco patio que alberga una fuente y varias tumbas. Naturalmente, todos están obligados a descalzarse antes de acceder al espacio más sagrado del museo.
            Desde fuera el Mausoleo de Mevlana reluce los días de sol, por su cúpula especialmente de color turquesa.
Dejando constancia

Tumbas de seguidores

Fuente lavatoria

            En la parte exterior del museo y Mausoleo de Mevlana, se puede apreciar toda la grandeza del mismo. Es aconsejable cubrir el pelo en las mujeres y calzarse unas fundas de plástico que dan en la entrada, para todo el mundo que quiera entrar.
Sala del museo

Tumba de un seguidor

Olor a rosas con los pelos de Mahoma, en su interior
Se hace en silencio y se puede fotografiar, sin flash, todo lo que quieras. Hay un lugar central, al lado de la tumba de Rumi, que según la tradición contiene pelos de la barba de Mahoma; dice la tradición que si te acercas por un orificio que hay puedes oler aún el olor a rosas que desprende. Creo que es lógico, pues sin ánimo de ofender, ese olor proviene de alguna colonia que de vez en cuando, se le eche en el interior del recipiente, cerrado, que tiene el cofre. Claro que…
Salimos de allí y nos encontramos con un enorme cementerio, situado justo enfrente del mausoleo. Se encuentran enterrados en él, todos aquellos seguidores del maestro Rumi, que quieren ser enterrados lo más cercano al maestro.
Entrada al cementerio

tumbas del cemeterio

Intentando bailar

Nos dirigimos hacia el restaurante donde íbamos a comer, llamado Lok Mahane. Comida buena, caliente y abundante, con cerveza fresquita, muy rica. Eso sí un poco lejano del mausoleo. Al terminar la comida el autobús nos recogió cerca del restaurante. Un detalle que hay que agradecer, tanto a Erdem como al conductor.
Y si pensábamos que quedaba poco camino hasta Antalya, estábamos muy equivocados. Nos quedaban casi 5 horas de autobús. Pero en el camino, después de una “parada técnica” con té incluido, el camino nos deparaba una sorpresa realmente maravillosa.
Fachada principal Aspendo

Fachada principal Aspendo
El lugar en cuestión se llama Aspendo y tiene el teatro romano mejor conservado que yo he visto en mi vida. Una maravilla. Y un lujo el poder verlo, prácticamente, sin nadie, solos. El grupo se adueñó del teatro. Aspendo fue una ciudad fundada en época prehelénica por colonos de Argos en la antigua Panfilia; se encuentra a unos 45 km al este de Antalya.
Panorámica del escenario

Otra panorámica

Su fundador Mopsos, lleva un nombre de origen anatolio que aparece en monedas romanas de los siglos V y Iv a. de C.A finales del año 334 a. C. los aspendios se sometieron a Alejandro Magno. A la muerte de éste fue rápidamente integrada en el reino de Pérgamo. Se le conoció entonces como Primopolis. Aunque fuera muy importante en época romana, fue muy poco explorada.. Tiene uno de los teatros romanos mejor conservados del mundo romano, construido bajo el emperador Antonino Pio.
La construcción sigue los cánones de las construcciones romanas, no griegas. Forma un conjunto cerrado sobre sí mismo.
Vista general
Un diazoma (corredor superior) corta a media altura los escalones que se superan en la parte superior por una galería abovedada por columnas.
Gradas y el diazoma o arquería

Algunos compañeros del grupo
Tiene un semicírculo de 95 metros con un escenario completo y cinco puertas de acceso al mismo. Entramos al teatro por un túnel subterráneo de unos 30 metros de largo.
Quedamos realmente impresionados al ver semejante teatro, en medio de la nada, separado de las rutas turísticas.
Túnel de entrada
Quizá por esto, se ha conservado tan bien. Tomamos de nuevo camino, ya directos a Antalya, a pocos kilómetros de Aspendo, al hotel Best Western. Una cena abundante y un descanso reparador para retomar el viaje al día siguiente.

Cándido T. Lorite
25-02-2019




No hay comentarios:

Publicar un comentario