martes, 8 de abril de 2014

HUELVA Y EL ALGARVE PORTUGUÉS (2)

CABO SAN VICENTE, SILVES, LOULÉ y HUELVA
                                   28-02-2014
Sensación de libertad. Cabo de San Vicente
         
Cabo de San Vicente
   Desayunamos en el hotel, temprano, con ganas. Nos dirigimos hacia Cabo de San Vicente, el punto más al oeste de la Península Ibérica y el extremo de Europa. Nos encontramos en la Reserva Natural de la Costa Vicentina. Muy cerca Sagres, la última ciudad, antes del cabo, un lugar donde se respira uno de los aires más puros y agrestes. Un paisaje barrido por el viento y, con un día de sol como el que tuvimos, un lugar visitado por miles de turistas.
En el Cabo de San Vicente
            La sensación de que no hacía aire. Le dije a mi mujer que, cuando lleguemos al cabo de San Vicente sentirás cómo el aire te echa para atrás. Ella me dijo que no hacía aire. Y, efectivamente, corría una ligera brisa; pero a medida que nos acercábamos a esos imponentes acantilados de 50 o más metros de altura, el aire nos echaba hacia atrás. De tal manera que parecía que íbamos a volar, aunque no fuera así.
            La belleza del lugar es magnífica. No hay nada. Sólo soledad, tranquilidad y sonido del mar al romper contra el acantilado, aunque no hubiera oleaje. Era temprano y aún no habían llegado las oleadas de autobuses, repletos de turistas, aunque nosotros íbamos en coche. A la vuelta del cabo, camino de Sagres, la caravana de coches y autobuses ya era patente. Nos habíamos librado de la muchedumbre. Por eso se dice que: “ a quien madruga, Dios le ayuda”.
Catedral de Silves
          
Plano de silves
  Nos desplazamos por la carretera que une el cabo con Sagres, la N-268 y por la M-537 llegamos hasta la A-22, la autopista del sur de Portugal; por ella seguimos hasta el desvío de Silves, la N-124,1. Llegamos a Silves a una hora temprana aún, sobre las 11’30 de la mañana, lo que nos permitió aparcar en un sitio magnífico, al lado de la  Catedral de Silves. Esta catedral está considerada como uno de los templos más notables  de la arquitectura gótica en el Algarve portugués.
Nave central. Silves
Tumba de Juan II
Fue probablemente erigida en el siglo XIII, tras la conquista de la ciudad por D. Palo Peres Correia. Generalmente gótica, aunque reconstruida en numerosas ocasiones, bien por guerras o bien por terremotos, como el de Lisboa, del siglo XIX.
Nave central Catedral de Silves
Está construida en piedra arenisca roja (Gres Silves) con planta de cruz latina con ábside y crucero. La nave central es mál alta que las dos laterales. Es importante el ábside que tiene tres capillas. La entrada se realiza por un porche situado al lado sur. Es de estilo rococó y se conoce como Puerta del Sol. En el interior, el ábside y el crucero son góticos y las naves laterales son barrocas.
Puerta del Sol. Silves
En el centro del altar mayor se encuentra la Tumba de Juan II, enterrado en 1495, aunque cuando se termina el Monasterio de Batalha se llevan sus restos al mismo en el año 1499. La iglesia está dedicada a Nuestra Señora de la Concepción. También se encuentran enterrados Gastào da Ilha y Joâo do Rego, alcaldes de la ciudad en el siglo XV, de gran importancia para la ciudad de Silves.
Tumbas de Gastâo da Ilha y Joâo do Rego. Silves.
          
Castillo de Silves
  Salimos de la Catedral y nos dirigimos hacia el Castillo. Como de costumbre, situado en el punto más alto de la ciudad, dominando toda ella. La entrada es barata, 3’40 el normal y 1’90 el jubilado, como yo. Y además con entrada gratis al Museo de la ciudad, situado cerca del mismo.
          
Torre de entrada castillo de Silves.
  La fortaleza es del siglo X, con diez torres, aunque algunas han sido modificadas. La entrada es a través de un poderoso muro, con doble puerta y una anchura de ocho metros. En su interior se encuentra un gran tanque de agua y silos que servían para los periodos de sitio. En la parte este se encuentra una zona almohade (siglo XIII) y en la oeste se abrió una puerta al exterior llamada “Puerta de Traición a la Patria”.
Castillo de Silves. Doble muro
Sus murallas dan idea de la inmensidad de esta fortaleza o castillo, tomada en el siglo XIII, acabando con los almohades y los reinos de Taifas. El castillo se considera Monumento Nacional de Portugal desde el año 1990.
         
Detalle muralla Castillo de Silves
   A continuación hicimos una visita rápida al Museo Provincial y sin apenas continuación, nos dirigimos a comer.
Aljibe de agua. Silves
Nos recomendaron un buen lugar, el Mesón Rui, con buenos mariscos, y mejor comida portuguesa. Allí nos dirigimos, allí comimos y allí estuvimos descansando un rato. Hasta la hora de dirigirnos hasta Loulé, cercana a Silves. Compramos unos recuerdos, para nosotros y los amigos y cogimos el coche. En Loulé, nos echamos una siestecita en un lugar cercano al castillo. Nos hacía falta descansar, antes de continuar y rendir visita a la ciudad. Tres cuartos de hora, en el coche, tranquilos, sin ruidos y sin gente que molestara, nos sirvieron para comenzar la visita con renovadas piernas.
Loulé. Castillo. Lugar de descanso en coche.
           
Añadir leyenda
La primera vista, ya desde nuestro coche fue el castillo de Loulé. Cuenta con tres torres, con almenas, a la antigua usanza. La vuelta alrededor de ellas da una vista magnífica de la ciudad. Al otro lado del arco que protegía la puerta de entrada se encuentra un gran patio con las dependencias municipales, como la biblioteca y el museo. El castillo se conquista definitivamente en el siglo XIII, con varias murallas, aunque algunas de ellas se encuentran en domicilios particulares.
Iglesia de la Concepción. Loulé


Iglesia de la Concepción. Loulé
           
Castigado por no comer
La Iglesia Matriz de San Clmente está situada frente al jardín de Gruñón, y fue construida en el emplazamiento de una antigua mezquita.
Iglesia de San Clemente
Tiene su origen el elsiglo XIII, gótica,. Sufrió modificaciones posteriores en los siglos XVI XVIII, como consecuencia de los terremotos de 1755, sobre todo. La fachada principal tiene una puerta con arco apuntado y lateralmente una puerta gótica.. el campanario es una adaptación del alminar árabe. El interior tiene tres naves, separadas por arcos apuntados. El altar mayor conserva un retablo tallado, barroco, con imágenes del siglo XVIII. En las capillas laterales destaca la dedicada a Nuestra Señora de la Consolación; pero es especialmente llamativa la dedicada a San Blas, construida en el siglo XVII.
Iglesia de Gracia. Fachada
            Muy cerca se encuentra una iglesia poco visitada. Más que iglesia, Capilla; la de la Virgen de la Concepción. Se le da poca importancia, pues pasa casi desapercibida, tapada la entrada principal por una cortinilla para que nadie pueda fotografiarla, ni aún pagando la entrada, de un 1’5€ para todos. Su  importancia radica en la decoración del interior, a base del clásico azulejo azul portugués, con escenas de la Virgen, y un techo decorado por el pintor Rasquinho Algarve.
           
Mercado Central de Loulé
El mercado Central de Loulé, motivo de atracción turística, se comenzó a edificar sobre finales del siglo XIX. En estilo árabe, con reminiscencias revivalistas. Como la Junta Municipal no tiene mucho dinero, decide a principios del siglo XX, no edificar dos torres que debía estar situadas en la parte sur del mismo. Destaca su entrada. El interior son cuatro naves enormes.
            Al día siguiente comenzaba en la ciudad el carnaval de gran tradición en la zona, y declarado de Interés Regional.
Torre iglesia de Loulé
            Tarde como era nos dirigimos de vuelta a Huelva, al “campamento base”. Una buena ducha, un rato de descanso y a callejear por la ciudad. Paseamos siguiendo la calle Berdigón, que se prolonga con otros nombres hasta la iglesia de la Concepción.
Iglesia de la Concepción. Huelva
La fachada de la misma es de estilo barroco y su interior, gótico predominantemente. Tiene tres naves, la central de bóveda gótica y las laterales más pequeñas. Se unen por alquerías. Es de comienzos del siglo XVI y tiene importantes obras de imaginería religiosa contemporánea. Cruzamos la calle Plus Ultra y llegamos a la casa palacio de Mora Claros.
Casa- Palacio de Mora Claros
De finales del s. XIX es de estilo herreriano. En la actualidad acoge un centro de día para personas mayores.
         
Monumento a Colón. Huelva
   Volvimos por la Plaza de las Monjas donde se encuentra el Monumento a Cristóbal Colón. Esculpido en bronce por Rodríguez Picón, frente al convento de las Madres Agustinas. Señala al Nuevo Mundo.
Algo de cena.
Fue inaugurado el 20 de enero de 2011. Es la razón por la cual no lo conocía de la última vez que estuve por aquí. Siguiendo por la Avenida Martín Alonso Pinzón, nos encontramos con el ayuntamiento de la ciudad. Edificio construido en 1949; sobrio de estilo neoherreriano, con un hermoso patio mudéjar.
            Cuando llegamos a la Cervecería de Bonilla, unas gambas cocidas y otras a la plancha, acompañada de un buen jamón de Jabugo, nos devolvió de nuevo al mundo de los vivos. Había sido un día muy bien aprovechado en todos los sentidos. La vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto habían sido debidamente cumplimentados. Otro día nos esperaba.
            Cándido T. Lorite