viernes, 23 de agosto de 2013

CASTILLO DE LOARRE

Castillo de Loarre

Plano Castillo de Loarre

Entrada al Castillo de Loarre
Hacen falta ganas para ir al Castillo de Loarre. Merece la pena verlo, pero la carretera de subida es demencial. Desde Huesca no hay autovía; la nacional tampoco es muy buena que digamos; en definitiva nos plantamos en lo alto de la carretera, compramos la entrada y nos dispusimos a visitar el castillo. El folleto explicativo que nos dieron con la entrada, al precio de 3 y 3’5 €, no era ninguna cosa del otro mundo. Lo pongo aquí para que la gente interesada pueda verlo. Pocas explicaciones, pero es lo que hay. El que quiera más que pague una guía o un libro explicativo; o como nosotros que habíamos leído antes la historia del castillo.
                       
Torre Albarrana, vigía

Escalera de entrada al castillo de Loarre
Tiene tres plantas. Se accede al castillo por la puerta de la muralla. Tiene 172 metros de longitud y pasando al interior lo primero que se observa es la Torre Albarrana, singular por estar situada fuera del castillo, pero que servía de vigilancia. Es del siglo XI. El acceso al castillo es de estilo románico y tiene una escalera de acceso, no permitida aquellas personas con dificultades en las piernas o en la respiración. Sus peldaños son muy altos. A mitad de la misma encontramos dos estancias.
Cripta de Santa Quitería, en Loarre
Una, a la izquierda es el cuerpo de guardia y la de la derecha es la Cripta de Santa Quiteria, lugar de culto y enterramiento en la que se guardaron tesoros.
                        Ya en la primera parte o planta, se encuentra la Iglesia de San Pedro. Es Capilla Real de estilo románico, del siglo XI, en su máximo expresión. Tiene un crucero de planta cuadrada con una gran cúpula de 26 metros de altura. La luz entra por ventanales con finas columnas. El ábside tiene bellas columnas decoradas con  con capiteles de figuras fantásticas, vegetales y escenas bíblicas. Deja una muy grata impresión.
Capitel de Capilla Real de Loarre

Altar Mayor de la Capilla Real de Loarre

Crucero Capilla Real de Loarre

                        Subiendo unas pocas escaleras más llegamos a las habitaciones de los del Monasterio o pabellones, de finales del siglo XI, totalmente derruidos, luego sirvieron para residencia de caballeros.. Los calabozos, como despensa de los monjes, sirvieron antes para cárcel de soldados y nobles.
                        Unos peldaños más arriba se encuentra la Sala de Armas y unas ventanas ajimezadas, con vistas a la zona del pueblo de Loarre. Sancho Ramírez, rey de Aragón, ordena a finales del siglo XI la ampliación del primitivo Castillo de Loarre, adosando al mismo el Monasterio.
Puerta Antigua del Castillo de Loarre
Justo al lado se encuentra la Puerta Antigua del Castillo, del siglo XI y el Patio de Armas. En su parte sur y por una pequeña abertura se entra en la Iglesia de Santa maría, capilla primitiva del castillo antes de adosar el monasterio, el Mirador de la Reina y los aljibes que podían almacenar hasta 80000 litros de agua.
Aljibe del Castillo de Loarre
Situados enfrente, en la zona norte del patio de Armas se encuentran los pabellones militares, la Torre Norte, destruida y las cocinas. La Torre de la Reina y la Torre del Homenaje, la más alta del castillo, de 22 metros, y de muy difícil acceso, alberga en su interior cinco plantas. Era el refugio idóneo pues había puente levadizo entre la torre y el castillo y podía quedar aislada en tiempos de asedio.
                       
Castillo de Loarre
Las vistas desde la misma son impresionantes. La fortaleza militar es de los años 1020 al 1035, construido por orden del Rey Sancho III el Mayor de Navarra y tenía, Edificio Real, Capilla y el Torreón de La Reina, el patio de armas, las estancias militares y la Torre del Homenaje.
Salida del Castillo de Loarre
El Monasterio es de 1071, ampliada por Sancho Ramírez, perteneció a la Orden Agustina y la Muralla de 1287.
                        El horario de visita es el siguiente: Abierto todos los días del año, excepto navidad y Año Nuevo. Verano: 16 de junio- 15 de septiembre, de 10 a 20 horas. Invierno: 1 de noviembre- 28 de febrero, de 11h-a 17’30h. Primavera-Otoño: 1 de marzo-15 de junio y 16 de septiembre-31 de octubre, de 10 a 19 horas. El precio varía en función de adultos, niños o jubilados. Espero que su visita les sea tan agradable como a nosotros.

            Cándido T. lorite

            

miércoles, 21 de agosto de 2013

HUESCA

El símbolo de Huesca. Las pajaritas.
Salimos de Zaragoza hacia Huesca después de desayunar, a una hora prudente pues está cerca y no era cuestión de madrugar demasiado, después de todo el día en Zaragoza andando de aquí para allá.
                        Dejamos el coche en el aparcamiento de la Plaza San Antonio, recién inaugurado, lo que nos vino muy bien, pues no nos costó dinero alguno, al ser gratis dos días. De aquí hasta la Plaza de Luis López Allué, un pequeño paseo. Aquí está situada la Oficina de Información y Turismo. Sacamos billetes para una visita guiada a Huesca: Claustros e Iglesia de San Pedro El Viejo; Catedral; Ayuntamiento y Museo Provincial.
           
S. Pedro el Viejo. Huesca

Crismón de S. Pedro el Viejo. Huesca

Claustro de S. Pedro el Viejo. Huesca

S. Pedro el Viejo. Huesca
Mientras llegaba el turno desayunamos en la Plaza S Pedro el Viejo. Tranquilos, sin prisas, la mañana era apacible. A las 10’30 en punto arrancamos la visita. Primera parada: San Pedro El Viejo. Sus claustros fueron construidos en el siglo XII, constituyen uno de los conjuntos más importantes del románico aragonés. La portada está decorada con un hermoso crismón, símbolo trinitario característico de este estilo arquitectónico. En uno de los flancos del edificio se alza una imponente torre hexagonal. De este antiguo monasterio se conserva el claustro románico que a su vez alberga el panteón de los Reyes Alfonso I, el Batallador, y Ramiro II, el Monje. Las columnas del claustro evocan un poco a las del Monasterio de Silos, aunque es menor su importancia.
           
Catedral de Huesca
Por la Plaza Fueros de Aragón y calle de Las Cortes llegamos hasta la Catedral de Huesca. Es de estilo gótico, realizada entre los siglos XII al XVI. Destaca su enorme portada con una serie de figuras, a destacar la de los doce apóstoles y las de San Andrés y San Lorenzo, patrones de la ciudad.
Fachada Catedral de Huesca.
En su interior destaca el altar mayor, con un imponente retablo, en alabastro, obra de Damián Forment, realizado entre 1520 y 1533 que representa todos los pormenores de la Pasión y Vida de Jesús. La característica principal de este retablo no me fue aclarada por la guía. ¿Por qué la figura de la Cruz no está representada en lo más alto del retablo, como es norma común en todos los retablos?
Retablo catedral de Huesca
Un encogimiento de hombros fue la respuesta que hallé. La foto que dejo así lo indica. El resto de las capillas tiene su importancia pero no tanto como los claustros visigótico y prerrománico que pude ver: la guía tampoco puso mucho interés en enseñarlo y tuve que dejar momentáneamente el grupo para verlo y
Claustro de la catedral de Huesca

Claustro de la catedral de Huesca.
hacerle unas fotos.
            Pasamos a continuación a visitar el ayuntamiento de la ciudad. Cerrado para el público pero no a la visita guiada, a pesar de ser festivo para el trabajo (sábado). En él pudimos admirar el Salón del Justicia, llamado así el Defensor del Pueblo en Aragón. Aquí pudimos ver los Gigantes y Cabezudos que salen en las fiestas.
Cuadro de La Campana de Huesca

Sala de La Campana
Hay uno de Labordeta que llamó nuestra atención. En el Salón nos explicaron la historia o leyenda de la Campana de Huesca. No nos dejaron hacer ni una sola foto. El cuadro de la Campana de Huesca pertenece al ayuntamiento y fue pintado por Casado del Alisal, el mismo que hizo la Rendición de Bailén. Un cuadro oscuro que representa lo sucedido a la muerte de Alfonso I El Batallador. La historia de la misma la pueden encontrar fácilmente en internet. La sala donde se hizo este macabro desenlace se encuentra en el Museo Provincial en el Salón del Trono del Palacio de los Reyes de Aragón. Dejo foto de la misma.
           
Patio del Museo Provincial. Huesca
Andando por la calle Quinto Sertorio llegamos al Museo Provincial. Se encuentra en lo que fue sede de la Universidad Sertoriana, fundada por Pedro IV en 1354, fue residencia de los Reyes de Aragón. Actualmente acoge la historia de Huesca en sus yacimientos arqueológicos. Hay una mención especial a Goya. Del antiguo Palacio Real se conserva El Salón del Trono, la Sala de Doña Petronila y la Sala de La Campana.
San Miguel. Huesca

Torreón. Huesca

            Al lado y en la misma plaza se encuentra el Torreón- Muralla que queda en pié y al lado la iglesia o convento de San Miguel. Conocido como Las Miguelas” data de 1110 y destaca su esbelta torre románica y el ábside gótico. Dada la hora fue imposible su visita interior.
            El torreón- muralla, es lo que queda de las casi 100 torres que tenía la defensa de la ciudad, hecha por los musulmanes. El recinto tenía nueve puertas, actualmente sólo está en pie la de Montearagón, conocida como “La Portera”.
Bóveda del Rosario. Sto. Domingo.Huesca
            En el Parque Miguel Servet se encuentra el símbolo de la ciudad de Huesca, las Pajaritas. Como buen papirofléxico dejo una foto de las mismas. Me encantan. Hora de comer y de beberse unas cervezas bien fresquitas. Eran las dos de la tarde, casi y estaban muy merecidas. Lo hicimos en un restaurante a medio camino entre Santo Domingo y San Lorenzo, para una vez acabado de comer, hacer unas fotos de las mismas y marchar para Zaragoza. Descansar un rato y salir.
Santo Domingo y san Martín
            Santo Domingo y San Martín es una iglesia de corte barroco que perteneció al antiguo Convento de Santo Domingo. Su exterior es de ladrillo, sobria, en contraste con el interior, decorado y profuso en imaginación Tiene planta de cruz latina, nave única con capillas laterales comunicadas entre sí y una imponente cúpula central. Destaca la capilla de Nuestra Señora del Rosario, en sí misma una iglesia dentro de otra. Bajando por la calle Coso Bajo llegamos a la Plaza de San Lorenzo y a la iglesia del mismo nombre.
S. Lorenzo. Patrón de huesca

Retablo barroco de S. Lorenzo. Huesca
Templo barroco construido entre 1608 y 1703 con el trabajo de jornaleros y ciudadanos que no pidieron nada por ello. El retablo central de Sebastián de Ruesta es una obra maestra del barroco. La obra escultórica más importante es la escultura de San Lorenzo, patrón de la ciudad.
            Desde aquí a la Plaza de San Antonio, un cafelito en el bar refrigerado, porque hay que ver el calor que hacía en Huesca a estas horas de la tarde y de vuelta a Zaragoza. Nos ha encantado la visita. Yo hacía muchos años que no la visitaba, ha cambiado bastante y a mi mujer le ha gustado.  La verdad es que las ciudades españolas son, en su mayoría, bellezas desconocidas. Con el tiempo las redescubres y ves que siempre se te había olvidado algo por ver. En este caso, el parque y sus pajaritas.

            Cándido T. Lorite



            

sábado, 17 de agosto de 2013

ZARAGOZA. ÚLTIMA TARDE.

La última tarde en Zaragoza la echamos con una mujer magnífica, grande en todos los aspectos. Nuestra querida amiga Mari Cruz, cantinera de los Voluntarios de Aragón y parte esencial de los mismos. Alegría por donde va y huella que deja por los sitios que visita. Gracias por la extraordinaria tarde que pasaste con nosotros y las anécdotas que nos contaste sobre algunos de los lugares que visitamos, relativos igualmente a Los Sitios de Zaragoza.
Cristo de la Cama
Sta. Isabel de Portugal
            Comenzamos andando, como no podía ser menos, por la Plaza Del Justicia de Aragón. En ella se encuentra la iglesia de Santa Isabel de Portugal que, gran casualidad estaba abierta, pues se celebraba una boda en ella. Entramos y le pude hacer unas fotos al Cristo de la Cama. Curios historia la de este Cristo, salvado por una mujer de la destrucción durante Los Sitios, según nos contó Mariano y nos ratificó Mari Cruz. Nos disponíamos a andar durante un buen rato, como podrán comprobar. Nos dirigimos hacia el mercado Central o mercado de Lanuza, que inserta en su interior parte de las murallas de Zaragoza. Hecho en estilo modernista.; continuamos por la Avda. Cesar Augusta, en dirección al palacio de los condes de Morata o de Luna, actual Audiencia;
Antigua Capitanía de Palafox. hoy Audiencia
edificio característico por sus dos titanes. En la Guerra de la Independencia fue sede de la Capitanía General de Aragón. Por sus escaleras subió la marea patriótica que arrastró a Guillemi a la Aljafería y proclamó a Palafox.
           
Iglesia de S. Ildefonso
Continuamos el camino hacia la Plaza Salamero e iglesia de San Ildefonso. Se llama así la plaza en honor a Miguel Salamero, comerciante que con su dinero, armó una pequeña brigadilla y defender de esta manera el Convento de San Miguel y la calle Azoque. La iglesia está en el lugar de la antigua de Santo Domingo y en ella se conserva la capilla dedicada a los Fieles Defensores de Zaragoza. Lefevre quiso hacerla sede de su Capitanía General cuando entrara en Zaragoza. En la fachada oeste se encuentran huellas de los disparos de cañón y fusilería durante Los Sitios.
            Subiendo por la misma avenida llegamos hasta la emblemática Puerta del Carmen. Las huellas de fusilería y cañón son bien patentes, más en la parte interior que en la exterior, pues los aragoneses combatieron por ella. El asedio fue constante durante los primeros Sitios.
Puerta del Carmen

Puerta del Carmen. Zaragoza

Puerta del Carmen
La puerta cambió hasta tres veces de bando. El primer asalto, conocido como La Batalla de Las Eras, el 15 de junio fue magistral. Los franceses pensaron que entrarían de manera fácil y se encontraron que, espalda con espalda, los defensores los rechazaron hasta Casablanca. El joven general no daba crédito a lo que veían sus ojos.
            A través de la Plaza Aragón llegamos hasta la iglesia de Santa Engracia. Es u n templo de portada renacentista, aunque tras los Sitios fue demolida ene su casi totalidad. Tiene en su interior restos paleocristianos.
Santa Engracia. Zaragoza
Fue pieza importante en la defensa de la ciudad. Los combates del 4 de agosto llevaron la lucha al interior del templo. El monasterio fue conquistado, aunque consta la brava defensa de la Cripta de los Innumerables Mártires, del monje Pedro Bretón, que con los galones de sargento sobre el sayal, llevó a cabo junto a ocho de sus compañeros de religión.
Cripta de Santa Engracia
Los hechos acaecidos en Bailén (derrota de Dupont por el general Reding), hizo que los franceses desistieran del Primer Sitio de la ciudad; en su retirada los franceses destruyeron Santa Engracia aún con 200 soldados franceses en su interior. Siguiendo la calle Joaquín Costa llegamos a la Plaza de los Sitios.
          
Rememorando la historia. Plaza de Los Sitios
 
Plaza de Los Sitios. Zaragoza
Plaza especialmente significativa. En ella se realizan cada año una serie de actos en homenaje a todos aquellos héroes de la Guerra de la Independencia. El monumento que aquí se encuentra fue hecho por Agustín Querol y se concibió como un homenaje a todos los héroes, sin distinción; especialmente a las mujeres, pues ellas, las aragonesas fueron más partícipes de la batallas que los propios hombres. Alrededor de la plaza se encuentran tres edificios magníficos: La actual Escuela de Artes Aplicadas, obra de Félix Navarro.
Escuela de Artes Aplicadas. Zaragoza
Su fachada es un completo memorial de los asedios de Zaragoza, fechas, militares, ciudadanos ejemplares, alusiones al honor y al sacrificio, a la gratitud de la ciudad, etc.; el Museo Provincial, entonces llamado Palacio de Museos, obra de Magdalena y Bravo. El tercer edificio, en la calle Moret, el de La Caridad, obra de La Figuera y Yarza. La grandeza del monumento queda suficiente explicada en la página de La Ruta de los Sitios.
Museo Provincial. Zaragoza
            Siguiendo por la calle Magdalena Catalina, atravesamos el Coso y llegamos hasta Cesar Augusta, el teatro. Aquí vimos el circo romano en todo su esplendor, junto a la iglesia del Sagrado Corazón y su Rosario de Cristal. Cansados, bastante cansados, decidimos tomarnos un refrigerio en la Plaza del Mosaico.
Teatro romano de Zaragoza. Plaza del Mosaico
Qué rica estaba la cerveza que nos tomamos junto a un dulce que se tomaron Mari Cruz y mi señora. Yo opté por una tapa más jugosa. Saliendo de la plaza nos topamos con el capitán de Los Voluntarios de Aragón, Luis Sorando Muzas, que festejaba el cumpleaños de su señor padre. Que cumpla muchos más le deseamos. Andando, andando, llegamos hasta el lugar donde habíamos comenzado, la Plaza del Justicia. En ella degustamos una serie de raciones, tapas y cerveza bien fresquita, hasta bien entrada la noche.
Final de la jornada. La Basílica
            De allí en un taxi, por aquello de los controles de alcoholemia, llevamos a Mari Cruz hasta su casa. Allí nos encontramos con sus hijos y nueras a los que saludamos, especialmente a Rubén, tambor de Los Voluntarios de Aragón y amigo desde hace años.
Terminamos de madrugada la charla y nos fuimos, acompañados por uno de los hijos de Mari Cruz hasta el hotel donde nos alojábamos. Como verán los lectores, la tarde-noche había sido muy productiva en todos los aspectos.

Cándido T. Lorite

miércoles, 14 de agosto de 2013

DE BAILÉN A ZARAGOZA. LA RUTA DE LOS SITIOS -2-




          
Nuestra Señora del Pilar
 
Dice mi amigo Mariano, secretario de la Asociación La Ruta de los Sitios y cabo de los Voluntarios de Aragón, amén de bellísima persona y mejor amigo que cuando pusiera esto, la Ruta de los sitios, pusiera un 2, por ser la segunda parte de la misma. Así lo hago en su honor, por ser la persona que nos la ha enseñado a mi mujer y a mí. Estuvimos acompañados en la misma por amigos de Los voluntarios de Aragón a los que desde aquí mando un cordial saludo. Gracias amigos por acompañarnos y hacernos pasar una tarde noche magnífica.
Interior Basílica del Pilar
Impactos balas en la Basílica del Pilar

Puente de Piedra. Zaragoza
            Todo lo que aquí se expone pertenece a la página de La Ruta de Los sitios. Comenzamos la ruta al revés, del final hacia atrás. Comenzamos en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar. Allí nos explicaron como defendieron la misma los aragoneses y otras gentes llegadas de diferentes lugares de España. Algún impacto en la fachada oeste, pero innumerables en la opuesta y en la que da al Ebro, atestiguan, aún hoy, la importancia de la Basílica.
Señalando el lugar de caída de las bombas.
Tuvo misiones de hospital, refugio, e incluso de maestranza, pues se fabricó pólvora y munición. Palafox llegó a prohibir la entrada a todo aquel que no pudiera entrar por su propio pie, tal era el mal olor que había en su interior. El punto siguiente: El Puente de Piedra. Aquí se señala el lugar exacto en que fueron asesinados y arrojados al río los asesores de Palafox, el padre Sas y el padre Basilio Boggiero, en vergonzoso cumplimiento de las Capitulaciones.

            El Palacio episcopal fue sede la Capitanía General de Palafox. Desde sus balcones podía el general ver las avanzadas de los franceses y de esta manera, consiguió el 21 de diciembre detener, con la caballería, la avanzada sobre el Puente de Piedra.

           
La vergüenza de la Casa natal de Palafox
En la calle Palafox, se encuentra la casa natal del general Palafox. La casa de los Lazán, familia a la pertenecía José Rebolledo de Palafox es, hoy en día, un triste espectáculo. Triste para la vista, para la historia y para los aragoneses. El abandono de la misma la llevó casi a la ruina y a verdadera cueva de ladrones. Iba a pasar lo mismo que con la Torre Nueva, demolición y se acabó. Pero se hizo quizá algo peor. Entró el ladrillo en la historia y se ve lo que se puede ver, NADA. La vergüenza para los aragoneses, culpa de quien sea pero culpa. Lo único que hay es una placa con motivo del Primer Centenario. No se ha querido poner una para el Segundo Centenario, por dignidad hacia la historia, pues el lugar no se lo merece, tal y como está.

            Siguiente parada, la iglesia de La Magdalena, que junto a la calle Doctor Palomar y el convento de San Agustín son el grupo de objetivos que permiten revivir lo que fue el extremo septentrional del semicírculo de fuego y muerte que acabó por hundir la defensa de Zaragoza.
San Nicolás. torre defensiva
El otro extremo, Santa Engracia y la Puerta Quemada, hablaremos después. La defensa de estos reductos y sus calles les costó a los franceses, en 100 metros, más de un mes. Lo hicieron casa por casa y sótano a sótano, dejando tras de ellos, muerte, desolación y ruina. Sólo poner aquí las palabras del general Lannes: “una muralla en cada calle, un parapeto en cada esquina, una mina en cada casa, ¡qué guerra!, inhumana y antirazonable”. Esta frase da una idea de lo encarnizado de los combates en las calles de Zaragoza.
Iglesia de La Magdalena.
Queda constancia en sus casas, todavía en pié. En la Plaza de San Agustín se erige la iglesia del mismo nombre. Tomada el 1 de febrero, merced a una bomba de 90 kilos de pólvora, entraron por el boquete, en tromba, con bayonetas, los franceses y se encontraron con la defensa interior de los zaragozanos. Desde el púlpito, desde el campanario, se disparaba todo aquel que llevara uniforme francés. Heroica defensa de una iglesia. Se cuenta que cuando los defensores de la torre se quedaron sin municiones, a los tres días, se lanzaron sobre los franceses desde lo alto, antes de rendirse.


Santa Engracia
           
Así quedaron las casas.Zaragoza
La siguiente parada nos llevó a la calle Asalto, Paseo de La Mina y  del Heroísmo. Sus nombres indican bien a las claras que sucedió en cada una de ellas. Aún se observan las casamatas, desde las que se defendían las tapias de Zaragoza. Los franceses para llegar hasta este lugar tuvieron que hacer zanjas en zig-zag, para llegar hasta ellas. Les costó meses hacerlo. Desde aquí el general Sangenís defendió la ciudad desde la batería Palafox. Dos placas que aquí dejo indican lo glorioso de la Defensa de Zaragoza. En esta zona Manuela Sancho, heroica defensora y el molino de aceite de Goicoechea fueron verdaderos baluartes de la defensa de estos lugares. Por aquí, dijo Napoleón que sería la entrada a Zaragoza. Así fue, pero no sabía lo que le iba a costar en tiempo y muertos.

            En el Seminario de San Carlos nos detuvimos un poco, para tomar algo de aliento. Nos tomamos unas copas, fresquitas. La tarde estaba siendo muy provechosa  y el ambiente era magnífico entre nosotros. Lo estábamos pasando muy bien. Gracias, amigos.


          
Placa en honor a los defensores.1808

Junto a las casamatas de la defensa de Zaragoza
Cena con los amigos. 2013.Zaragoza

Placa en honor a los defensores de Zaragoza. 1808
  Tranquilamente, Mariano nos explicó toda la historia del Seminario y la importancia en todos los sentidos del mismo durante Los Sitios. El 27 de junio de 1808, un carretero que llevaba la pólvora al lugar se puso a fumar cerca y una chispa de su cigarro hizo saltar por los aires casi todo el lugar. Cerca está la Puerta Quemada, llamada así porque se encontraba en su exterior unas “cubos” para calentarse del frio invierno por parte de todos aquellos que entraban por esa puerta a Zaragoza. Quemada estaba, negra, la puerta; de ahí su nombre.
Pues bien esta zona y parte de la calle del mismo nombre estuvo siendo tomada por los franceses, de tal manera que ¡en cuatro metros! Una acera era española y la otra francesa. A este extremo se llegó. Acabamos viendo el Museo de Camón Aznar; aquí visitamos las pinturas negras de Goya y un cuadro, dejado para la ocasión por el Capitán de los Voluntarios de Aragón, Don Luis Sorando Muzas, de Agustina de Aragón; original de 1808. Chiquito pero precioso.

            Aquí acabó la primera parte de la historia de Los Sitios. La tarde noche y la noche fue para cenar con los amigos, departir, contarnos historias, echar, en definitiva un rato para la historia. Para la historia de buena amistad, que no sólo de “guerras” vive los hombres, sino de la amistad que surge entre ellos.

 

            Cándido T. Lorite