miércoles, 13 de noviembre de 2019

MUSEOS VATICANOS. ROMA, DE NUEVO. 2º DÍA. 2ª PARTE

El Pensador, Rodin

Academía de Atenas, Rafael

La Creación






            Después de la extraordinaria visita de la mañana, al Vaticano, Basílica y Necrópolis, nos dirigimos al jote; comimos y nos echamos una pequeña siesta; muy reparadora para lo que se nos avecinaba.. Hacia las 17’30 horas cogimos el metro y nos bajamos en Ottaviano San Pedro y por la Via Ottaviano y andando a través de las murallas del Vaticano, llegamos a la entrada de los Museos Vaticanos, en Viale Vaticano. Entramos, a las 19 horas en punto después de nuestra merienda en su interior; comenzamos una aventura que duró más de 2’30 horas.
Con la cúpula de S. Pedro
Nada más entrar nos hicimos una foto con los jardines del Vaticano detrás de nosotros y entramos rápidamente al museo, con ganas de ver las cosas más interesantes de los museos vaticanos.
Momia

Ex votos egipcios
Subimos las escaleras para comenzar a visitar el Museo Gregoriano egipcio y el Museo Gregoriano etrusco. Amplias salas donde poder ver momias, manuscritos, utensilios y demás de las épocas tratadas; es de destacar un sarcófago etrusco, de color marrón, en madera de ébano, realmente magnífico.
Intentando emular al pensador

Sala de los jarrones

Sala de los jarrones

Continuamos la visita por el museo Pío- Clementino y Chiaramonti. Las esculturas,  Sala de los Jarrones, etc son obras maravillosas, que miramos con más tranquilidad que la primera vez, hace ocho años.
Sala de los tapices.

Sala de los tapices

Sala de los tapices
La Pinacoteca y la sala de los tapices puso punto final a los museos vaticanos. Entramos a continuación en los Palacios Pontificios y nos encontramos con multitud de salas, como la de los mapas, candelabros, de la Biga, etc. que nos dieron la sensación de estar en otros mundos y en otros lugares.
Sala de los mapas
Las descripciones en los mapas de Italia eran perfectas, región por región. Entramos, siempre buscando el final, la Capilla Sixtina, en la Estancia de Rafael.
Estancia de Rafael

Academía de Atenas, Platón y Aristóteles
Aquí, los frescos de Rafael nos trasladaron al mundo de su época, maravillosa, pensando cómo era posible esa maravillosa pintura en las paredes. Nos llamó, poderosamente la atención el famoso cuadro de La Academia de Atenas, con su no menos famosa inscripción: ”Nadie entre aquí que no sepa Geometría”, indicativa de la importancia que Platón y Aristóteles en ella pintadas le daban al álgebra y la geometría. Se explicaba perfectamente cómo se hicieron, y nos deleitamos con su belleza.
Sala de los Borgia

Sala de los Borgia
A continuación entramos en las salas de los Borgia. Parecía que nos hubiéramos trasladado en el tiempo a esa época de disturbios, intrigas, asesinatos. La presencia de la familia Borgia estaba en cada lugar de esas salas.
Llegamos al momento cumbre de la visita; la que habíamos estado esperando durante las dos horas y media que llevábamos andando, viendo pinturas, esculturas, sarcófagos, etc. incluido la maravillosa escultura de El Laoconte y sus hijos.
El Laoconte y sus hijos

Laoconte y sus hijos
La entrada a la Capilla Sixtina fue para nosotros como otro aldabonazo en el tiempo. A pesar de la cantidad de gente que allí había parecía que éramos nosotros solos los que allí estábamos. Parecía que sólo lo veíamos nosotros. Nos sentamos primero a un lado y luego al otro, admirando la perfección de las pinturas. El orden de las mismas explicando desde el inicio. Desde La Creación, hasta el final,
La creación
La gloria de Dios, todo el esplendor de la pintura de Perugino, Boticelli, Girlhandaiao y Roselli. No voy a hacer aquí una descripción pormenorizada de la misma porque la hay en todos los sitios, en cualquier lugar y en cualquier libro; y todos ellos tienen más autoridad que yo para hacerla.
Capilla Sixtina

Capilla Sixtina

Capilla Sixtina
Si decir la enorme impresión que nos quedó a Paqui, mi mujer, y a mí. Estuvimos largo tiempo viendo las pinturas, los papas, la creación, la advocación a la Virgen, el escudo del papa Sixto IV, impulsor de la misma, la habitación y la estufa donde se quema la paja húmeda o seca que indicará el color de la fumata para indicar si hay o no nuevo Papa para la cristiandad. En definitiva, la visita que más esperábamos fue realmente la que no nos defraudó en absoluto; es más nos volvió a agradar más de lo esperado. 
Plaza de S. Pedro

Plaza de S. Pedro
Salimos de la Capilla Sixtina, llenos de arte, admirados por tanta belleza en tan pequeño espacio material. Continuamos nuestra visita y acabamos en calle hacia las 21’45h. Anduvimos hacia la Plaza de San Pedro para admirar la Basílica iluminada y hacernos unas fotos. Estaba tranquila, con poca gente. Nos despedimos de la plaza sabiendo que, quizá, no volvamos a verla. Cogimos el metro en Ottaviano y llegamos al hotel, cansados, pero contentos. Ducha, cena y cama. El día había sido muy largo, con muchas emociones y más de 16 km en nuestros pies.
Al día siguiente nos esperaba Pompeya.

Cándido Lorite
18-10-2019






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