miércoles, 30 de noviembre de 2016

CAZORLA Y SABIOTE (1)

El castillo, en las alturas.

A la puerta del castillo



            Con motivo de mi cumpleaños, los hijos nos regalaron un fin de semana en una casa rural en Cazorla. Y allí pusimos viento en popa el día 26 de noviembre. La casa rural se llama Plaza de Santa María y pongo el nombre porque está en el centro del pueblo de Cazorla, es muy acogedora, tranquila y con un servicio espléndido. Relación calidad/precio, excepcional.
            Llegamos hacia las 10 de la mañana y, aunque no nos correspondía nos sirvieron un café calentito con lo que quisiéramos. La primera impresión muy buena.
           
Patio interior

Detalles de aperos.

Subiendo. Un alto en el camino
Llegamos en el fin de semana que celebra Cazorla la Feria de Turismo Sostenible, con lo cual había mucha gente. Aparcamos el coche donde no hubiera problema y a la Oficina de Turismo, en la Plaza de Santa María. Con el callejero en mano, aunque no me hacía falta, dirigimos nuestros pasos hacia el Castillo de la Yedra. Ya no me acordaba de la inmensa cuesta que había que subir y los años no perdonan. En el interior un guía nos enseñó las diferentes estancias del castillo, subiendo escalones de 40 cm. Enormemente grandes. Subirlos, fácil. Bajarlos, un suplicio para las rodillas.
            El castillo de la Yedra es un antiguo enclave de origen defensivo localizado en el municipio español de Cazorla. Se encuentra situado en la parte inferior del cerro de Salvatierra, sobre el río Cerezuelo, en la provincia de Jaén. Es una construcción que data de la época bereber, aunque fue terminado tal y como lo conocemos hoy en día por los castellanos. Desde su enclave, a 831 metros de altitud sobre el nivel del mar, se divisa la ciudad de Cazorla y sus alrededores.
Un detalle en la primera planta

 Tapiz alfombrado

Tapiz

En su arquitectura se observan varios rasgos musulmanes, aunque a lo largo de los siglos los cristianos terminaron de darle su configuración definitiva, por lo que predomina así el estilo gótico. (Descripción de Wikipedia).

        Sección de Historia del Castillo de Cazorla

            Está ubicada en la Torre del Homenaje la cual es la zona más noble de toda la fortaleza y también la más meticulosamente construida, con mayor riqueza de materiales y esmero arquitectónico.
 Su construcción fue concebida exclusivamente para un uso militar y no como palacio de un señor feudal o pequeña corte de monarca medieval. Por ello es de arquitectura sobria aunque compensada por la belleza que aporta la topografía de su emplazamiento y el paisaje que la circunda.
Hacha original de doble filo

Armario de otra época

Rueca para hilar.
 Consta de tres estancias en las que están instaladas las salas que a continuación comentamos.
 En la Primera Sala se ha instalado una capilla con un Cristo románico-bizantino de tamaño natural montado en cruz de madera de ciprés. Le rodea una completa colección de doce pinturas anónimas del Siglo XVII que representan a los Apóstoles y una talla barroca del obispo San Ambrosio.
 En la Segunda Sala o Sala de Armas está decorada con panoplias en forma de escudo con diversas armas: espadas, ballestas, hachas, alfanjes, etc. Además dispone de dos armaduras y arcones tallados, así como mobiliario de los siglos XVI y XVII. 
Cristo románico-bizantino

Cerámica granadina

 La Tercera Sala o Sala Noble, es la que más arquitectónicamente destaca por su terminación en una bóveda de crucería gótica y sus ventanales de arcos apuntados con parteluz, también gótico. En ella se exponen tres tapices flamencos del siglo XVII, firmados por Ian Raes y cuatro bargueños formando conjunto con sus correspondientes mesas del siglo XVIII. (copiado de la página Turismo en Cazorla).

        Sección de Artes y Costumbres populares

Para medidas líquidas
 Instalada en un edificio anexo a la Torre del Homenaje, fue primera residencia de verano de la familia Marín García, quien efectuó varias actuaciones no acordes con la construcción original, por lo que hubo que restaurar y reconstruir este edificio antes de destinarlo a Museo.
 
cocina tradicional
Consta también de tres salas, que a continuación comentamos.
  La Planta de Entrada al Museo exhibe tres paneles con útiles de labranza, así como dos maquetas que representan la recolección de aceituna y del cereal, respectivamente. Desde esta primera sala se accede al patio del castillo donde se exponen aperos y utensilios agrícolas como trillos, arados, ubios...
  En la Segunda Sala se muestran tres maquetas de molinos de aceite de distintas épocas, restos de cerámica árabe encontrada en el castillo y una colección de cerámica popular de diversas procedencias. 
Un descanso en la subida a las torres.

Aperos de labranza

  Por último, la Tercera Sala ha sido adaptada para montar una típica y amplia cocina cazorleña con todo su ajuar y utensilios propios de esta estancia. Se completa con maquetas de dos cortijos, uno de campiña y otro típico de la sierra y dos paneles con una vajilla de cerámica granadina (Fajalauza). )Copiada de la página Turismo en Cazorla).
            En su interior se encuentra en las diferentes salas un Museo de Artes y Costumbres Populares, bien concebido y tratado, para tan poco espacio. Desde la parte superior del mismo se contempla una vista increíble de la ciudad de Cazorla. En su visita, subida y bajada, invertimos como dos horas. Las rodillas y los tobillos notaron el esfuerzo realizado. A la tarde nos íbamos a enterar del destrozo.     
           
Un descanso para beber agua muy fresca
A la bajada en la calle Hoz, entramos en la panadería Flores. Dulces típicos de la sierra y pan cazorleño. Nos llevamos para nosotros y los chicos. Y una vez en la plaza, dejamos el material de la panadería en la Casa Rural y nos sentaos tranquilamente a disfrutar del mediodía de Cazorla.
Los chicos de hotelería trabajando
Estaban por allí, los chicos de la Escuela de Hostelería, que hacían una degustación de Cordero de la sierra. Imposible negarse un plato, regado con cerveza fresquita. El día transcurría plácidamente, gozando de los rayos solares que había, cuando pasaron unas 100 ovejas, y se dejaron caer en la entrada de la Iglesia de Santa María, Un redil, improvisado las acogió, cosa rara, a esas horas, pero es que había “un paso de trashumancia” con motivo de la feria. Al poco llegaron los políticos, Presidente de la Diputación, alcalde, Consejero de Turismo, Delegado, etc, etc, y se pusieron a degustar el cordero; mientras tanto, las ovejas esperaban.
Paso de ganado

Paso de ganado
Pero esperaron demasiado, porque cuando los políticos se dirigían hacia ellas, para hablar con los pastores, éstas se dispararon del “redil” y salieron en estampida. Habían estado demasiado tiempo quietas, sin moverse, esperando a los políticos. Claro que primero era, beber y comer, antes de hablar con los pastores. Políticos. Yo estaba, como el ´publico asistente y presente en la plaza, estupefactos por lo que acabábamos de ver.
            Comimos tranquilamente y nos fuimos a descansar los ies un poco. Estábamos al lado prácticamente.
Antes de la comida, el aperitivo
Cuando nos despertamos, nos dimos un paseo, esperando la hora de la visita de las Bóvedas del Río Cerezuelo, que atraviesan la Plaza de Santa María por debajo.
Esperando al inicio de la visita

Esperando el inicio a las bóveda del rio Cerezuelo
La visita guiada fue espléndida, gratis, duró más o menos una hora y se nos explicó el por qué de las ruinas de la Iglesia y de lo sucedido siglos atrás.
           
Antes de entrar

A punto para el baaño...

Final de la visita
La tarde-noche se nos echaba encima y dirigimos nuestros pasos hacia la Plaza de la Corredera y Plaza del Ayuntamiento,
Interior Bóveda del rio Cerezuelo

Fianl

Centro del río
así como por clle Muñoz a la Plaza de la Constitución y Palacio de las Cadenas. En el camino encontramos,
Casa particular

Vista desde el Mirador

Cosa linda de mujer

San Francisco, nocturna
cerrada la iglesia de San Francisco. Continuando por calle Gómez Calderón, llegamos al ayuntamiento de Cazorla, a la Plaza de la Corredera y a la iglesia de San José o de la Inmaculada Concepción. Nos volvimos, cerca de las 10 de la noche y compramos algo de comer. Los restaurantes habían cerrado.
San José, nocturna

Plaza de Santa maría.

Regalo de la dueña, Rocío, de la Casa Rural Plaza de Santa María. Gracias
Nos dirigimos al hotel, nos dimos una ducha calentita, relajante y cenamos. Entonces es cuando nos dimos cuenta, ambos, del dolor que teníamos en las piernas de subir, bajar, escaleras y cuestas. Las piernas no nos obedecían. Así que cenamos, nos tomamos un Nolotil y a dormir. El día siguiente iba a ser largo y andante.
            Cándido T. Lorite


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