viernes, 26 de septiembre de 2014

VIAJE A EGIPTO. EL CAIRO Y EL RÍO NILO. 3ª ENTREGA



Puerta de entrada  Valle de los Reyes

Tumbas vistas desde abajo

Plano tumba Valle de los Reyes
EL VALLE DE LOS REYES

            Dejamos Luxor, viendo los templos de Luxor y Karnak. Unos templos imponentes, maravillosos, únicos, vistos a la luz del alba y a primeras horas del día. Una luz especial. Por suerte para nosotros y por desgracia para Egipto, hay muy poca gente. Nuestro guía Rabeh Hares así nos lo hace notar. Y así lo pongo yo; para que quede constancia. La seguridad es total, sin ningún tipo de problema.
           
Plano tumba de Amenmeses

Plano de Merenptah

Plano Tumba Ramsés II
Salimos del Templo de Karnak y nos estaba esperando una barca, pequeña, pero coqueta, para pasar el río Nilo. A la orilla oriental; a la orilla de los muertos, como explicaré más adelante. Allí, al bajarnos, nos estaba esperando el autobús para llevarnos a uno de los lugares más increíbles de Egipto: El Valle de los Reyes.
           
Entrada a Merenptah

Entrada a Ramsés II
El río Nilo guarda muchos secretos, entre ellos el desorden de los monumentos que bordean sus orillas. Este desorden e encuentra en las tumbas y templos que tienen indicios, más que de sobra, de usurpaciones diferentes, ocurridas en diferentes etapa de la historia. Este ejemplo está claro en el templo que acabábamos de abandonar, el de Karnak. El santuario del dios Amón, usurpado por las generaciones siguientes, como Alejandro Magno, que dejó constancia en el templo, con una sala especial, la de la Barca. O la mezquita, con una característica muy singular, consistente en que la puerta de acceso está muy alta, con respecto al suelo. Es debido a que durante siglos el templo estuvo debajo de la arena y cuando se hizo estaba a ras de suelo. O la iglesia católica instalada en su interior y de la que aún quedan restos de pinturas y cruces significativas. Y como éste, otros muchos templos de las primeras dinastías.
Pintura Valle de los Reyes

Pintura Valle de los Reyes

Pintura Valle de los Reyes

            Sin embargo esto no sucede en Deir el-Medina, donde el tiempo quedó quieto, sumido en la sombra de los milenios. Las arenas del desierto se tragaron sus tumbas, hechas entre los años 1552 y 1609 antes de Cristo; durante los reinados de las Dinastías XVIII, XIX y XX.
Pintura Valle de los Reyes

Pintura Valle de los Reyes

Pintura Valle de los Reyes
Periodo hoy conocido como El Imperio Nuevo, en este recóndito rincón, al Poniente del río Nilo y frente a la ciudad de Tebas (Uaset, en egipcio), donde vivieron y murieron los obreros que excavaron las fastuosas tumbas del Valle de los Reyes. Después estos trabajos se extendieron al Valle de las Reinas (Ta set neferu).
            La arqueología ha descubierto la vida de este pueblo., escondido en un uadi, o lecho seco de un riachuelo, y que cuando fue abandonado nunca fue ocupado por nadie, debido a su aridez. Pese la sencillez de las tumbas, estas tumbas son las más valiosas y conocidas, además de interesantes, de la orilla izquierda. Pues en la vida egipcia la parte izquierda del Nilo era el lugar de los muertos, el mundo de los muertos, el mundo de Osiris; siendo la orilla derecha, la de los vivos, la de Isis. Rara forma de ver la vida. Unos enfrente de los otros, los vivos y enfrente los muertos.
                  
Pintura Valle de los Reyes

Pintura Valle de los Reyes

Pintura Valle de los Reyes
      CÓMO ESTÁN DISPUESTAS LAS TUMBAS
            Los egipcios no eran conscientes de la disposición de las tumbas, pues los enterramientos se hacen sin seguir unas pautas de construcción mínimas. No se dieron cuenta de la importancia del agua. Durante la Dinastía XVIII  las tumbas están situadas debajo de los muros de contención que dan forma al valle y quedan expuestas al agua de lluvia, por las hendiduras del terreno. A finales de esta dinastía y principios de la Dinastía XIX se empiezan a construir en el centro del valle, y la consecuencia es que el agua seguía en ellas, pues estaban situadas en el lugar donde el agua se embalsamaba. Por si fuera poco en la época de Ramsés II o época ramésida se cambió el sentido de la construcción de las tumbas, que dieron lugar a un deterior de las tumbas.
Pintura Valle de los Reyes

Pintura Valle de los Reyes

Pintura Valle de los Reyes
Consistía en abandonar el sellado de las tumbas y en poner puertas a la entrada de la misma. Se hizo entonces lo que se llamó “tubo de flauta”. Las cámaras y corredores se suceden en línea recta, sin impedir de ninguna manera la entrada del agua. En la dinastía XX, al final del Imperio Nuevo, las tumbas se hacen al final de los espolones, Así estaban más resguardadas y protegidas de las aguas.
                        ¿CÓMO SE HACÍA UNA TUMBA?
          
Pintura Valle de los Reyes

Pintura Valle de los Reyes

Pintura Valle de los Reyes
  Escogido el lugar por el arquitecto del faraón y por este mismo, los obreros comenzaban a excavar. Cuadrillas de obreros, con grandes cestos, se encargaban de sacar los escombros y otras cuadrillas de obreros los sacaban al exterior. Se iluminaban con una solución de aceite y salmuera, que apenas producía humo. Una vez excavada la galería, se alisaban los muros y se daban forma a las puertas, que hasta entonces estaban abiertas, a cielo abierto. Tras este trabajo comenzaba la labor de los pintores. Estos detallaban la historia del faraón, sus guerras, su ofrenda a los dioses propios y más queridos por el faraón y por textos mágicos.
Pintura Valle de los Reyes

Pintura Valle de los Reyes

Pintura Valle de los Reyes
Después se sellaban las cámaras y sobre ellas se pintaba de nuevo, para que en un futuro nadie supiera que detrás había o se encontraba el mobiliario que el faraón había llevado a su tumba para el viaje eterno.
            Quedaba esperar a la muerte del faraón y comenzar los funerales, que podían durar meses. El faraón o rey era embalsamado y su momia se sometía a la Apertura Ritual de Ojos y Boca, para que renaciera en el Más Allá, con todos sus sentidos intactos. Una forma extraña, pro maravillosa de entender la vida y, sobre todo, la muerte.
           
Pintura del Valle de los Reyes

Pintura del Valle de los Reyes

Pintura del Valle de los Reyes
Las tumbas debían estar orientadas al Sur, la entrada y al norte, la Sala del Sarcófago. Lo que sucede es que las fallas del terreno y las zonas de mala calidad de la montaña hicieron inviable en muchas ocasiones esta dirección longitudinal. Por ello en las paredes se horadaban cuatro nichos y se depositaban ladrillos que tenían una misión protectora. Estos cuatro ladrillos estaban relacionados con los Cuatro Hijos de Horus (Amset, Hapi, Duamutef y Kebefsenut), con los cuatro puntos cardinales. La decoración interior tiene una simetría axial perfecta.
Pintura Valle de los Reyes

Pintura Valle de los Reyes

Pintura Valle de los Reyes

            La decoración de las tumbas reales es casi completa, con textos y pinturas relacionados con la vida del rey correspondiente y relacionado con su periplo por el Mundo Subterráneo. También con Ra, el dios sol. Esto sucede en los corredores y en la cámara funeraria. Sin embargo, la cámara del sarcófago, la que guarda la momia del rey o faraón se encuentra adornada con el color amarillo, con el color del oro, el sol, la carne de los dioses y por tanto el color que auguraba la incorruptibilidad del cuerpo.
Pintura Valle de los Reyes

Pintura Valle de los Reyes

Pintura Valle de los Reyes

            La decoración de las tumbas eran figuras esquemáticas, como sucedía en las tumbas de Tutmosis III o Thusmet III y Amenhotep II. A partir de este rey las tumbas se pintan con relieves pintados y a partir de Ramsés II, se hacen con relieves ahuecados. Esto hace aumentar el número de obreros de Dair el-Medina, doblando para ello turnos, que no cesaban en sus trabajos.
           
Pintura Valle de los Reyes

Pintura Vale de los Reyes

Pintura Valle de los Reyes
En su muerte, el difunto tenía que atravesar un mundo peligroso que tenía la forma del Valle del Nilo. Debía pasar una serie de pruebas hasta llegar a su destino: la sala del juicio ante Osiris. Aquí se pesaba su corazón en una platillo y en el otro una pluma. El corazón tenía que ser muy ligero, tanto como la pluma, lo que indicaba que había sido bueno y complaciente en la vida. Entonces podía pasar a la vida eterna. Si no era así, si era condenado, entonces su corazón era devorado por la diosa Ammit. De esta manera no entraba en la vida eterna.
            Cuando llegamos al Valle de los Reyes, a Dair el- Medina, Rabeh Hares nos indicó que bajo ningún concepto podíamos hacer fotografías. Que las cámaras debíamos dejarlas a la entrada y que allí las recogeríamos a la salida. Nos insistió mucho, pues no eran los primeros turistas que se quedaban sin la tarjeta de la cámara. Nosotros nos quedamos con nuestras cámaras y no las sacamos. Siempre nos habían dicho que con “propina” a los porteros que había en la entrada de las tumbas podríamos hacer algunas fotos. Esto sucede en todos los lugares del mundo que hemos visitado. Rabeh Hares no entró a ninguna de las tumbas con nosotros, pues ya las conocía más que de sobra. Las fotos salieron, como solemos decir en Andalucía, solas, por arte de magia. La culpa de ellas no es de Rabeh bajo ninguna circunstancia. Él ya sabe cómo se hicieron.
            Cuando llegamos al valle de los Reyes, apenas había gente. Sólo un autobús de turistas y ya se marchaban. Los vendedores estaban esperando para vendEr toda clase de objetos y cosas, pero no lo hicimos. Íbamos pendientes de Rabet y de sus explicaciones, muy interesantes en todo momento. Cuando entramos en las tumbas, un sudor rápido nos inunda el cuerpo. Poco a poco nos acostumbramos al mismo y paseando tranquilamente, subiendo y bajando las diferentes tumbas, nos damos por ellas un paseo sosegado. Nos inundan colores, olores. Nuestros sentidos están alerta. El silencio de estas tumbas sobrecoge. Recorremos cámaras, corredores más o menos angostos y pequeños, hasta llegar en todas y cada una de ellas a la Sala del Sarcófago, el lugar dónde se encontraba la tumba del rey correspondiente. Entonces un sobrecogimiento inunda los cuerpos pensando que estamos en un lugar sagrado. Un lugar dónde durante siglos ha permanecido el cuerpo momificado de un rey, importante siempre para la vida de sus súbditos.
          
Valle de los Reyes

Valle de los Reyes

Valle de los Reyes
  Los minutos pasados en el interior de cada tumba se tornan segundos cuando salimos al exterior, al siglo XXI. El mundo de los faraones, ese mundo imaginado y pensado cuando eres pequeño, que quieres conocer, lo tenía delante mis ojos. El viaje que siempre había querido hacer lo estaba viviendo, junto a la mujer de mi vida, Paqui. Sólo quedaba esperar al sábado, cuando me encontrara cara a cara con Tutankhamon, el que siempre quise conocer en directo, cara a cara. Mis sueños de infancia se estaban cumpliendo. Era feliz y mi mujer, Paqui me lo notó. Cogiéndome de la mano, me dio un beso y sólo me miró tiernamente, como a un niño pequeño que, al fin, tiene su premio.

            Cándido T. Lorite

miércoles, 24 de septiembre de 2014

UN VIAJE A EGIPTO. EL CAIRO Y EL NILO

PRIMER DÍA
El Templo de Luxor y Karnak
   

Plano Templo de Luxor

Plano de Egipto

En la entrada del Templo de Luxor
     Éste era un viaje soñado y pensado desde mi niñez. La primera vez que vi la cara de Tutankamon, me hizo desear ir a verlo en su lugar, en Egipto. Pasaron los años, pasaron oportunidades y ahora, con 66 años y sin pelo, canoso y con las piernas que no obedecen todo lo que uno quisiera hacer, he llegado a mi destino de infancia. Egipto. Pirámides. Tumbas de faraones. Río Nilo. Abu Simbel. Presa de Aswam. Ahora estaban, por fin, a mi alcance.
            Salimos de Madrid en un vuelo de Egiptair, a las 9’15 de la mañana del día 8 de septiembre de 2014. Destino El Cairo y desde allí a Luxor, a las 11’15 de la noche, con llegada a nuestro barco, el News Dolfins, hacia la medianoche. Nos estaba esperando una cena fría, una ducha y la cama.
            Nos levantamos a las 6’30 de la mañana, pues a las 7’30, en punto, nuestro guía Rabet Hares, junto a nuestros acompañantes en estos días de crucero Alexander y Esther, nos esperaba para llevarnos a nuestro primer destino: El Templo de Luxor. Cuando llegamos a él aún estaba empezando a salir o despuntar el sol por el horizonte. Pocos turistas, lo que nos auguraba una visita tranquila, sin prisas pero sin pausa y las mejores fotos posibles de los lugares a visitar. Sin embargo es bueno decir que sería aconsejable que el  turismo volviera a Egipto; no sucede nada, la seguridad es total en todos los lugares y los precios, ahora, están muy bien. Así que, ÁNIMO Y A EGIPTO.
        
Avenida de los carneros, a la entrada.
    El Templo de Karnak, fue considerado durante mucho tiempo el templo del Dios Amón-Ra. Aunque se cree que fue algo más complejo que un simple templo. Se encuentra en la ciudad de Tebas- según Homero, la ciudad de las cien puertas- y capital del Imperio Medio. Está a unos tres kilómetros al sur de Karnak. Como he dicho fue erigido en honor al Dios Amón-Ra y fue edificado por dos faraones: Amenhotep III y Ramsés II.
Cambiando de color, con la luz del día
Se le añadieron algunas cosas durante la Dinastía Nubia XXV y algo en los tiempos de Alejandro Magno.
         
Sala exterior y león de alabastro

Amón y Nefertari.
   Algunos estudios muy modernos indican que la verdadera función de este extraordinario templo y lugar de culto, que comenzó a construirse 1300 años antes de Cristo, en tiempos de la más conocida dinastía egipcia, la XVIII, fueron dos aspectos: El primero tiene que ver con la festividad del Opet, una de las celebraciones más bellas de cuántas se celebraban en el río Nilo, en el segundo mes de la estación que inundaba el río. El templo recibía una procesión anual que trasladaba las barcas de los dioses de la tríada tebana (Amón, Mut y Jonsu), desde Karnak a Luxor.
Sala hipóstila

sala hipóstila

            El segndo tiene que ver con el paradigma de que el Templo de Luxor fue dedicado al culto monárquico, a la deificación del faraón. Se hacía en presencia del faraón y consistía en su unión con su ka divino. Así conseguía el faraón actuar como “imagen de Amón”, el dios.
            La planta del templo realizada por Amenhotep III, a través de su escriba y arquitecto Amenhotep, sigue una trayectoria recta desde el principio al final. Y tuvo tres fases. Las construcciones principales fueron El Santuario, la Sala Hipóstila abierta, con treinta y dos columnas papiriformes fasciculadas hacia un patio porticado- conocido como patio solar- y la columnata de entrada, procesional, de una extensión de cincuenta y dos metros.
Escarabajo de la suerte. Nota

Obelisco en la entrada al Santorumn

            Se destaca en este templo El Santa Santorum o Santuario, que se divide en varias partes, con varias fases de construcción. Sobresalen lo que se dedica a Amón-Ra, Muy y Jons. En la época de Alejandro Magno se hizo una Sala de la Barca de Alejandro Magno. Al oeste se encuentra la Escena del nacimiento de Amenhotep III, que lo hace al unirse el Dios Amón con su madre Mutemia. Luego hay otra sala que lleva al santuario, decorado con escenas del Dios Amón.
          

Añadir leyenda
  En fases posteriores se hizo El Gran patio Porticado, de cincuenta y dos por cuarenta y seis metros, convertido en un elemento integrador del concepto teológico del templo.
Restos de un obelisco

Jerogríflico con la llave del paraíso.
El faraón se mostraba allí ante sus cortesanos, después de haber llevado a cabo los ritos de deificación en el interior del templo. Pero, sin dudarlo, una de las estancias más importantes de este periodo, es la columnata, monumental de acceso, delante del patio y con siete pares de columnas papiriformes con capiteles abiertos. Aunque las columnas son importantes, más lo son los bajorrelieves murales que enseguida captan las fotos de los turistas.
            En la pared oeste de la columnata de acceso al templo, se reproduce la procesión de barcas divinas de Karnak a Luxor, mientras que las del este, reproducen el regreso al suntuario imperio. Esto durante la fiesta del Opet.
Avenida de las esfinges. Karnak

Entrada a Karnak


Entrada, en alto, a la mezquita


Sala exterior de karnak

Jeroglífico

Dioses, Amón y Nefertari
            La última construcción en este templo de Luxor dentro del periodo de Amenhotep III, fue el Santuario de la Barca, del primer patio. Era el último lugar de las barcas en la fiesta del Opet, que estuvo en un principio en la explanada anterior al templo. La fachada está integrada por cuatro columnas papiriformes por capiteles cerrados y fustes estriados con acabado vegetal, de la dinastía XVIII, con intervalos.
Sala de la Barca

Pinturas Sala de la Barca.Alejandro Magno

Pinturas restau´randose en La Barca
Datan del periodo de Hatshepsut y Tutmosis III, pero fue Amenhotep III el que junto a Ramsés II, le dieron la forma que tiene en la actualidad.
El "poder" del faraón.

Nota.- No indicó nuestro guía Rabet Hares que dando una vuelta alrededor del escarabajo, siempre tendrías asegurado la vida actual y si dabas cinco vueltas, tendrías un cambio en tu vida. Sólo dimos una. 
Pinturas de una iglesia cristiana en Karnak
Rabet Hares, nuestro magnífico guía, nos informó de que en el templo de Karnak hubo una mezquita y una iglesia, parte de la gran sala de Alejandro Magno, la de La Barca. La mezquita se encuentra a una altura muy elevada su puerta. La razón es que el templo se encontraba sepultado hasta esa altura cuando se realizó la misma.
Signos cristianos en Karnak

Signo de la cruz en Karnak
Los restos de un templo católico aún se observan en pinturas y paredes.
            Cuando salimos nos quedó una gratísima impresión, pero una pena. Estábamos casi solos. Sí, las fotos se pueden hacer sin obstáculo alguno de turistas, pues a primeras horas apenas hay. Sigo diciendo que sería necesario revitalizar el turismo a Egipto, desde nuestro país. Empezando por el Ministerio de Exteriores, que tiene a Egipto como a uno de los países no recomendado para viajar. Pues bien, todos los que lo hemos visitado no hemos tenido ningún tipo de percance. Todo se encuentra en orden, Así que, ánimo. Nuestro guía Rabeh Hares, magnífico, siempre explicando y siempre atento.

            Cándido T. Lorite

sábado, 20 de septiembre de 2014

GUÍA DE COSAS PRÁCTICAS PARA EGIPTO










           Todos, antes de empezar un viaje, necesitamos pensar en las cosas, en la ropa y demás útiles que nos vamos a llevar para que el viaje sea lo más cómodo posible, sin incidencias de ningún tipo a ser posible. Lo que sucede es que siempre se nos olvida alguna cosa.
            En mi viaje a Egipto, con un Crucero por el Nilo y la vista a la ciudad de El Cairo os recomiendo que os llevéis las siguientes cosas, utensilios, medicamentos, que os harán más agradable la visita al país de las pirámides y Valle de los Reyes.
            Protector para la cabeza, sombrero, gorro o gorra y gafas de sol.
            Crema protectora para cara, cuello, pies y piernas, si llevan pantalón corto de la máxima protección, mínimo de 50. Y cacao para los labios.
            Pañuelos de papel, servirán para muchas cosas.
            Antimosquitos, sobre todo si pasas del lago Nasser ), presa de Aswam.
            Medicamentos de tipo general, que espero no os haga falta usarlos, pues en Egipto no hay o son muy escasos: Ibuprofeno; Omeprazol; Primperan; Fortasec; sobres de suero oral, para mezclar con el agua; un antihistamínico; Nolotil (para el dolor de cabeza y muscular); Amoxicilina (penicilina). Si no tuvieráis nada como Fortasec, allí os pueden dar- aunque no con seguridad- Drotazide y Entocid. Tiritas, algodón, mercromina, etc, cosas difíciles de encontrar en Egipto. Polvos de taco, si sudan muchos los pies. Toallas de bebé, para secar las manos y su limpieza continua y para refrescarse.
            Ropa: de lino o algodón, cómoda. Si vas al norte o al desierto y no es verano, algo de abrigo, para las noches. Un foulard para la cabeza y hombros, caso de visitar alguna mezquita. Zapatos cerrados y cómodos. Para el crucero, chanclas y un bañador para la piscina y ropa adecuada (estamos en un país musulmán y son muy celosos de sus costumbres).
            Regleta de enchufes, para los cargadores. Baterías, cámara de fotos y vídeo, tarjeta amplia(8 gigas) para las cámaras.         
            Bolsa isotérmica para mantener fresca el agua, imprescindible.
            Abanico, tanto para ella como para él.
Calculadora pequeña, de bolsillo.
El Visado hay que pagarlo en el aeropuerto al que llegues, procedentes de Madrid o Barcelona, a saber: El Cairo, Luxor o Aswam, dependiendo del paquete turístico que hayas comprado y los días que vayas a estar. Cuesta, aproximadamente, 20 euros o 25 dólares. Lo pegas en el pasaporte y no lo olvides nunca.
Cambio de moneda: Se puede hacer en cualquier lugar. La moneda egipcia es la Libra Egipcia y su cambio es de 1euro= 9’12 libras egipcias. Así que hagan las cuentas y no se equivoquen al realizar los regateos, obligatorios para todo. En esta cuestión un consejo y un ejemplo: Consejo, si no saben regatear, no lo hagan, serán ganados por el vendedor y pagarán mucho más de lo que cuesta el objeto que quieran comprar. Seguro. Un ejemplo: Si por un objeto te pide 20 libras, su precio allí es de, más o menos 4 libras. Calcular siempre la mitad de la mitad de lo que os piden y casi estaréis pagando su precio justo y, quizás, algo de propina para el vendedor, que ha de ganarse la vida. No sean muy exigentes.
El agua es imprescindible. Su precio es de 2 ó 3 libras. No pagues nunca más de 5 libras, salvo que estés muy necesitado de ella. Hablo de la botella de litro y medio.
En cuanto a la comida o bebida, los siguientes consejos: NO BEBAS AGUA QUE NO ESTÉ EMBOTELLADA ni tampoco zumos, batidos o cubitos de hielo, té que no sepas la procedencia del agua (el que dan en los barcos se puede beber, con precaución). En cuanto a la comida NO COMAS VERDURAS QUE NO ESTÉN COCIDAS NI FRUTA QUE NO ESTÉ PELADA, y ésta con moderación. En cuanto a las comidas son bastantes buenas; hay pollo, cordero, buey y dos que recomiendo, Koshari y Tameja mezclada con Tajima. La primera es una mezclada de pasta y legumbres y la segunda cordero. Los postres son variados, pero todo a base de dulces. Ya he dicho que la fruta ha de ser pelada y en los barcos no lo hacen, ni la ponen, salvo excepciones.
No intentes tomar alcohol. No hay. Bueno, salvo en lugares excepcionales, como en los cruceros por el Nilo, que tienen cerveza y vino. Pero nada de alcohol duro. No existe. Y te lo hacen pagar caro.
Si tienes algún día libre en El Cairo y quieres visitarlo, NO LO HAGAS SOLO. Te recomiendo encuentres un guía, a ser posible un guía libre, de los que no están en las agencias de viajes. Los hay y muy buenos. Nosotros tuvimos uno, recomendado por nuestros amigos Alexander y Esther de la Línea de la Concepción, compañeros en el Crucero por el Nilo. Se llama Ali M. Falhy, habla inglés y español, con su móvil (002) 012 6609740- 011 3669097 o e-mail: alichino2006@yahoo.com.
Este guía te enseñará lo que tú le digas. Y si has visto lo normal, como Museo de Arte Egipcio, barrio copto, Mezquita de Ben Ali o mercado Kalili, te llevaro a otros lugares, que te harán vivir El Cairo en vivo, en los lugares no visitados por turistas, como un barrio musulmán tranquilo, el barrio copta auténtico (no el de los turistas) o te llevará a Jordi, el lugar que cuesta encontrar en el mercado Kalili y donde los precios son fijos y no has de regatear. Que es otra cuestión. Si quieres dejar todo para el final, haz las compras en este lugar: Todo de una vez y sin regateos, que te dejan maltrecho y agotado.
Por último, y sé que algo me dejo en el tintero de decir, os dejo la dirección y teléfono de la Embajada de España en El Cairo, por si la tenéis que utilizar, cosa que no deseo os pase:
EMBAJADA DE ESPAÑA EN EL CAIRO (EGIPTO)
41 Ismail Mohamed
Zamalek, El Cairo.
Tefno: 02 2735 5813/735 5813; 3652, 6462
Fax: 02 2735 2132
Último consejo: Registraros en el Ministerio del Exterior en el Registro de Ciudadanos Viajeros. Más vale un por si acaso que un yo pensaba.
Disfrutar del viaje, vivir la ciudad, su entorno, sus habitantes, su tráfico caótico- como nunca habéis visto en ningún otro lugar del mundo-, sumergirse en la cultura egipcia y abrir los ojos a la antigüedad y a la inmensidad y grandeza de sus pirámides, Nilo y desierto. ¡Ah! Paciencia en el viaje a Abu Simbel, se hace largo, pero merece la pena y si podéis llevarse algo para el cuello y poder dormir, pues os levantan a las 3 de la madrugada. ¡¡¡¡¡¡BUEN VIAJE Y MEJOR REGRESO!!!!!

Cándido T. Lorite