martes, 12 de mayo de 2026

GLASGOW

 

Catedral de Galsgow


        

Universidad de glasgow

        

    El último de estancia en Escocia iba a ser, otra vez, un camino duro. Salimos de Edimburgo, temprano y llegaríamos a Bailén, el mismo día hacia las 01’00 h del día siguiente al que salimos de Edimburgo. Una verdadera paliza, a agregar a la del día del Lago Ness. Vamos a contar el larguísimo día.

         Salimos después de un buen desayuno (no sabíamos hasta cuando comeríamos), dirección Glasgow. Teníamos que estar delante de la catedral antes de que abrieran, sobre las 10 h de la mañana.

Una de las cosas más sorprendentes de esta grandiosa catedral es su antigüedad.


Esta imponente catedral gótica sustituyó a la primera catedral de Glasgow. La original fue dañada por un incendio en el año 1189. Tras el incendio, el ambicioso obispo Jocelyn ordenó la construcción de una nueva catedral en el mismo lugar. Además, ordenó que fuese más grande y mejor que la anterior. Así, en el año 1197 se volvió a consagrar la catedral actual.

El proyecto favorito del obispo Jocelyn resultó ser una tarea gigantesca que tardó siglos en completarse. A lo largo de los años siguientes, el edificio se fue ampliado y mejorado continuamente. La parte inferior de la catedral se construyó en el siglo XIII; la superior, en el siglo XV.

Delante de Livingstone

La Reforma Protestante de 1560 lo cambió todo. Casi de la noche a la mañana, Escocia pasó de ser un país católico devoto, a uno protestante. La Iglesia católica escocesa prácticamente dejó de existir y se intentó erradicar todo rastro de catolicismo. Esto implicó que las catedrales católicas fueron atacadas.

Delante de S. Mungo

Vidrieras.

La catedral de Glasgow tuvo suerte. Fue una de las dos catedrales medievales de la Escocia continental que sobrevivió casi intacta. La catedral de San Magnus, en las Orcadas, también cuenta con tal suerte. Pero si quieres ver una catedral medieval escocesa, te resultará más fácil llegar a Glasgow que a las remotas islas Orcadas.

Al escapar de la destrucción, la catedral fue «limpiada». Se retiraron sus altares, esculturas y otros objetos y mobiliario católicos. Es un verdadero milagro que la catedral sobreviviera a estos tiempos volátiles. El tenaz edificio se mantiene fuerte hoy en día, testigo firme de su centenaria historia de supervivencia y resistencia.

Datos más importantes de la Catedral de Glasgow

·         Quizá el hecho más sorprendente sobre esta famosa catedral es que, en realidad, ¡no es una catedral! Esto se debe a que no ha sido la sede de un obispo desde 1690. A pesar de ello, se la sigue llamando catedral.

Nave central

Entrada a la cripta de S.Mungo

·         Además de ser la catedral más antigua de Escocia continental, esta gran catedral es el edificio más antiguo de Glasgow.

·         La emblemática aguja de la catedral no se añadió al edificio hasta el siglo XIX.

·         La catedral de Glasgow es una auténtica superviviente. Como sabemos, salió relativamente ilesa de la Reforma escocesa. Además, también ha sufrido varios incendios importantes a lo largo de los siglos, sobre todo en 1401 y 1652. Por si fuera poco, un rayo causó importantes daños a la catedral en el año 1406.

·         La catedral está dedicada a San Mungo, patrón de Glasgow. Se dice que San Mungo fundó la ciudad en el siglo VI. De hecho, este mismo edificio alberga su tumba, que se encuentra en la iglesia inferior.

Intrincada columna

·         El aspecto oscuro y gótico del edificio lo ha convertido en un codiciado lugar de rodaje. En él se han rodado varias producciones famosas de Hollywood. Entre ellas, Outlander, Cloud Atlas y, más recientemente, The Batman (2022).

 

         Salimos disparados de allí y, más aprisa que corriendo, nos dirigimos hacia la Universidad. La visita iba a ser estilo “japonés” Nos bajamos del autobús, justo delante de la entrada. Y rápido, nos dirigimos hacia el primero de los claustros.

Fachadas de los college


Imponente claustro

Impresionante. Apenas nos dio tiempo a hacer unas fotos. Por un patio interior, increíble, pasamos al segundo de los claustros. Si el primero era impresionante éste no le quedaba a la zaga. No voy a escribir mucho sobre esta universidad. No nos dio tiempo a nada.

         Salimos corriendo hacia el autobús y, por las calles de Glasgow, hicimos algunas fotos.

         Íbamos tan mal de tiempo que, al llegar al mismo restaurante de la ida, nos estaban esperando. Teníamos menos de una hora para comer. Tiempo de sobra, para una o dos personas, pero no para 50 comensales. Nos quedamos sin postre, si queríamos llegar a coger el avión. Llegamos al aeropuerto de Glasgow y, menos mal que es pequeño, porque si es grande no llegamos a coger el avión.

Aeropuerto de Glasgow

Los trámites de salida fueron tan engorrosos como a la entrada en Escocia. Ryanair, como de costumbre nos hicieron llevar las maletas hasta el avión, por medio de la pista. Un primor de aerolínea.

Después de cuatro horas de vuelo, llegamos a Málaga; y, ¡Oh!, sorpresa; otra vez los dichosos trámites de pasaporte, DNI, etc, nos montamos en el autobús para Bailén. Eraan las 9 de la noche cuando nos pusimos en marcha. Una parada para tomar un tentempié en un área de servicio, cerrada y con pocas cosas. Llegamos a Bailén, pasadas las 01’00 h del día 4 de marzo de 2026. Estábamos en nuestro hogar, dulce hogar.

Pero, a través de estos días, me ha quedado clara una cosa. Yo no quería ir al Reino Unido, aunque sí a Escocia. Pues ahora ni a Escocia.

Desde que salimos de Edimburgo hasta que llegamos a casa, habíamos pasado más de 12 horas sentado. Esto unido a lo del día anterior, dejaron una huella imborrable en mi espalda, durante más de 15 dís. Incluídas dos sesiones de fisioterapeuta.

Cándido Lorite

12/05/2026

 

domingo, 10 de mayo de 2026

EL LAGO NESS e INVERNESS

 


         El día anterior a esta excursión la guía nos advirtió que el camino iba a ser largo y sinuoso, hasta la llegada al Lago Ness. Una duración, aproximada de 5 horas de viaje y, otras tantas de vuelta. De entrada decir que yo me hubiera quedado muy a gusto en Edimburgo, viendo la ciudad más a fondo, en vez de irnos tan lejos a ver un lago. Que bien venden los escoceses el dichoso monstruo (no existente), llevando a cientos de turistas, todos los días hasta este lugar, perdido de la mano de Dios

         Salimos de Edimburgo, como El Quijote, al alba.

Los Kelpies

Es más, aún no se veía la alborada que nos pilló por el camino. La guía intentó, por todos los medios, mantener nuestra atención, contándonos las más remotas y raras leyendas, algún que otro chiste; eso sí, en el exterior caía el agua de forma abundante. Pasamos por delante de los caballos de Falkirk, llamados Kelpies. Una forma agradable de representar a tan bellos animales, en medio de la nada. Hicimos unas fotos y seguimos el camino. Pasamos muy cerca del Stirling, ya visitado el día anterior, por la mañana.
Las Tierras altas

Una pequeña parada para desahogar la vejiga urinaria, en una especie de área de servicio. Eso sí, la tienda de recuerdos estaba llena. Y no dejaba de llover.

        

Lluvia intensa

Las tres "hermanas2 y la lluvia

Seguimos el camino, hasta u mirador. Allí nos explicó la guía, antes de llegar que había tres montañas, llamadas las tres hermanas. Con lo que estaba cayendo, nos bajamos a hacernos unas fotos del lugar. Se ve en ellas, perfectamente la cantidad de agua que caía. Parecíamos japoneses, todos a la vez, foto y al autobús.

         Pasamos por Fort Williams, un enclave militar, del que no queda ni una piedra, aunque sí un pequeño pueblo creado, alrededor del fuerte. Seguimos la carretera, divisando ya, a la izquierda, aunque seguía lloviendo, las llamadas Tierras Altas; aunque según la guía, estábamos aún en las Tierras Bajas.Pasamos de un lado al otro del lago, a través de unas compuertas, originales, en Caledonia Un sinsentido, como muchas de las cosas que estábamos viendo en Escocia. Llegamos a Fort Augusta. Y aquí pasó lo mismo que en fort Williams; no había ni rastro del fuerte; solo un espacio pequeño, y alrededor el pueblo. Desde aquí hasta el Castillo de Urquhart.

Urquhart desde el lgo

El castillo detrás

El castillo y el lago Ness

         Un castillo del que solo quedaba un arco de entrada y cuatro muros de piedras, derruidos; algo que parece muy normal por estos lugares. En su momento tuvo que ser un castillo importante, por el lugar estratégico en que está situado. Al lado de él, salía el barco que nos trasladó a lo largo del Lago Ness, en busca del restaurante, para comer. Una travesía de 15 minutos y parada en la orilla opuesta, donde se encontraba el restaurante,

Dándole un cogotazo al monstruo

Me hizo cara el monstruito

Interior restaurante

al lado del embarcadero y donde había una estatua del monstruo, donde nos hicimos unas fotos.

         Comimos. Nos sentamos en el autobús y nos dirigimos hacia Inverness. Iluso de mí; pensaba que íbamos a ver el castillo y la catedral. Paramos al lado de la catedral y nos la encontramos cerrada. Seis horas sentadas en el autobús, y no conseguimos ver nada. Una fachada de la catedral y un castillo, a lo lejos. Poco premio para tanto viaje. Y aún nos quedaba la vuelta. No quería ni pensarlo.

Catedral de Inverness

Castillo de Inverness

         Volvimos por la autopista o autovía A9, en obras, en algunos tramos, con retenciones por un accidente y paramos en un área de servicio; para comprar algún vívere e ir al aseo. Por cierto, eran aseos de cabina, sucios, con un olor malísimo y en malísimas condiciones. Nos montamos y llegamos al hotel, sobre las 9 de la noche. El restaurante nos había guardado y permitido llegar a esa hora, lo que hay que agradecer al COSMO. Cenamos y a las diez de la noche estábamos en la habitación del hotel. Una ducha caliente y un Nolotil, para quitarme el enorme dolor de espalda que tenía, después de 14 horas sentado, entre autobús, paseo en barco, restaurantes y cena. Este dolor de espalda me duraría más de una semana después de la excursión al dichoso lago.

Mapa del itinerario recorrido

         En muy mala hora me monté en el autobús, en vez de quedarme en Edimburgo y visitar más tranquilamente la ciudad.

Cándido Lorite

09/05/2026

viernes, 8 de mayo de 2026

EL CASTILLO DE STIRLING, ESCOCIA

 

Entrada al castillo
Plano general






         Stirling: el bastión de los Estuardo

La historia del Castillo de Stirling nos remonta hasta la Edad Media, pues sus primeros edificios fueron construidos en el siglo XII. Pero el complejo del castillo se amplió varias veces en siglos posteriores por todos los miembros de la familia Estuardo, la dinastía reinante en Escocia entre los siglos XIV y XVII. La gran entrada es el elemento más reciente, pues se construyó ya fuera del dominio de los Estuardo, en el siglo XVIII.

Puerta del castillo

Los reyes Estuardo lo convirtieron en una de sus grandes fortalezas e incluso en residencia real durante ciertos períodos, lo que nos da la pista de su relevancia a lo largo de la historia escocesa.  

Escenario de Braveheart

Hay dos grandes acontecimientos que contaron con el Castillo de Stirling como escenario de fondo: el primero es la batalla del puente de Stirling en 1297, en la que William Wallace se alzó victorioso frente a los ingleses. Esta es la famosa batalla que aparece en la película Braveheart, pero que no se rodó en un puente por cuestiones de presupuesto.

El segundo es la batalla de Bannockburn en 1314, también por la independencia de Escocia, en la que Robert The Bruce derrotó de nuevo a las tropas inglesas.

Gráfico combatientes

Como verás, la historia de Escocia ha estado marcada durante unos cuantos siglos por las guerras de independencia frente a Inglaterra, y esos episodios se ven reflejados en la propia historia del Castillo de Stirling.

De hecho, la última batalla por el castillo de Stirling la librarían los jacobitas ya en el siglo XVIII, que atacaron el castillo en un último intento de restaurar a los Estuardo en el trono, pero que serían derrotados de forma definitiva por los ingleses.

Los reyes en el trono

         Ver el Castillo de Stirling nos llevaría más tiempo del que disponemos. Así pues, pensamos que con 1h1/2 sería tiempo suficiente para hacerlo. Comenzaremos hablando del Gran Hall.



Techo de madera

El Gran Hall del Castillo de Stirling es el mayor salón de banquetes construido nunca en un castillo escocés. Utilizado para grandes fiestas y celebraciones, impresionan su tamaño y su techo intrincado de madera. Al fondo, frente a una gran chimenea, verás el lugar donde se sentaban los reyes; si te resulta austero, recuerda que en su día sus paredes estuvieron pintadas del color dorado característico de la realeza.

         Del Gran Hall pasamos a la Capilla Real,

Dormitorio real


Chimenea del salón

construida en apenas unos meses para el bautizo del primogénito de Jacobo VI, el príncipe Enrique. El banquete de este bautizo, por cierto, se celebró en el Gran Hall y fue un gran acontecimiento para la época.

Esta capilla fue uno de los primeros templos protestantes construidos en Escocia y, pese a su arquitectura sencilla y poco ornamentada, posee un valioso friso en madera obra de Valentine Jenkin, donde aparecen representados los emblemas de la corona escocesa.

Emblema de Escocia

Emblema escocés

Además, la capilla del Castillo de Stirling es un lugar muy significativo para la historia del país, pues aquí fue coronada María Estuardo como reina de Escocia.

Continuamos la visita con El Palacio Real. es una de las zonas más sorprendentes del Castillo de Stirling. No solo fue el primer palacio renacentista del Reino Unido, sino que a día de hoy continúa siendo uno de los más suntuosos.

Alberga los apartamentos del rey y de la reina, con sus respectivos dormitorios (restaurados en el año 2011 para devolverles un aspecto lo más fiel posible a los originales). Tampoco te pierdas el lujoso salón del trono y su maravilloso tapiz del unicornio, emblema de la casa real escocesa.

Trono del Rey

Tapices reales

Tapices reales

Escenas de caza real

         Para terminar con la visita nos dirigiremos a ver los tapices y la cocina. En los tapices podemos contemplar la reproducción de siete tapices hechos a mano que decoran el Salón de la Reina; inspirados en el episodio de la caza del unicornio tan típicamente medieval. Y en la cocina, situada en un semisótano al que se accede desde el lateral de las murallas,


Preparación banquete

Viandas en la cocina

las cocinas del Palacio de Stirling nos permiten hacernos una idea del aspecto de las cocinas medievales y conocer cómo se preparaba un gran banquete real gracias a los maniquíes que ambientan la escena.

       

Monumento a William Wallace

  Desde el castillo se divisa perfectamente el Monumento a William Wallace, héroe de Escocia; suficientemente conocido, aunque en versión libre, en la película Braveheart.

Para terminar indico los precios y el horario para la visita al castillo.

·         Precios: Adultos (16-59 años): 15 £

·         Mayores de 60 años: 12 £

·         Niños (5-15 años): 9 £

·         Menores de 5 años: gratis

·         Horarios: Abril-septiembre: de 09:30-18:00 horas (última entrada a las 17:15).

·         Octubre-marzo: de 09:30-17:00 horas (última entrada a las 16:15).

·         Abierto el 1 de enero de 11:00-17:00 horas.

Nota: Algunos datos tomados de la Guía Nómada de Edimburgo. Castillo de Stirling.

Cándido Lorite

08/05/2026

 

EDIMBURGO, 2ª PARTE

                          

 

         Me quedé en la Catedral de S. Gil o Egidio, en la 1ª Parte. Allí habíamos quedado con una guía de español, no un free tour, que durante dos y media nos iba a enseñar algunas cosas de Edimburgo, que de una manera u otra, no habíamos visto. Nos dio una versión, muy original de la catedral presbiteriana; nos vendió la “moto” muy bien, pero ya sabíamos, casi todos, lo que era esa catedral.

Estatua ecuestre de Carlos II

Por la parte lateral derecha llegamos a una plaza, la Grave of John Knok, donde se encuentra ubicado la Corte Suprema de Justicia de Escocia y la estatua ecuestre del Rey, Carlos II.

         Esta estatua tiene dos características. Una. El jinete, Carlos II, está vestido de romano; para darle más énfasis y porte a la estatua (el rey era muy pequeño de estatura); dos.

Detrás, la Corte Suprema

La pierna izquierda es exactamente igual que la pata delantera izquierda del caballo. Esto se hizo así para darle más estatura al rey. En fin, un desastre.

         Seguimos dando la vuelta a la catedral y nos encontramos con la famosa Plaza del Mercado. Esta plaza existe en todas las ciudades de Escocia; y, como siempre, la original, no existe. La que vemos es una copia.

Plaz del Mercado, la copia

Unicornio situado en alto

¿Motivo? Fue demolida a finales del siglo XVIII, para facilitar el tránsito de los carruajes por la Mila Real o Royal Mille. Esta estructura octogonal, coronada por un unicornio, animal mitológico de Escocia, era el lugar desde donde se realizaban los anuncios oficiales y, en algunos casos, ejecuciones públicas.

De ahí, partimos hacia St. Gilles St. hacia Market St., cruzamos el puente sobre las vias del ferrocarril, para llegar a la estatua de David Livingstones, el de (“¿Doctor Livingstone, supongo?”. Y al lado la estatua monumental de Walter Scott.

Walter Scott

         Después de las fotos y las explicaciones sobre ambas estatuas, volvimos, deprisa, sobre nuestros pasos, hacia Cockburn St y Royal Mille, para continuar el tour por Blair St. a South Bridge y por Chambers St. pasamos por delante de la Universidad de Edimburgo, el Old College, para llegar al cruce,

Iglesia dedicada a biblioteca

nos encontramos con una preciosa iglesia gótica ¿reconstruida?, que estaba desacralizada y que ahora se utiliza como un teatro.

Al lado, nos contó la guía la historia de un perro que siempre iba haciendo la guardia con un sereno local, y, que cuando murió el sereno, el perro seguía haciendo la ronda, hasta que se murió justo en el lugar en el que terminaban siempre la ronda nocturna.

Greifriarss Bobby

Eso dicen las leyendas. Tiene una estatua situada en el lugar, que los turistas tocan la nariz, algo que a los escoceses les molesta un montón. Para deleite y fotos de los turistas, hay cerca un cementerio, normal y corriente, pero que le han puesto como un altarcito con su efigie.

Cogimos George IV Bridge y al legar a Lawmarket, giramos a la derecha hacia Mercat Cross. Aquí la guía nos indicó y nos habló de las muchas calles laterales o pasadizos que existen en la ciudad que dan lugar a plazas interiores con bares, tiendas. Lugares que había que conocer, pero no teníamos tiempo. En consecuencia, nos enseñó uno donde había unos búhos amaestrados y una plaza interior, realmente bonita.

Plaza de los Búhos

La noche se nos echaba encima y, saliendo de nuevo a la calle principal, lo que hicimos fue coger la dirección hacia el restaurante donde cenábamos¸ antes de eso les dimos las gracias y un aplauso a la guía. Al día siguiente nos volveríamos a ver, camino de Inverness.

Había sido un día duro, muy duro, pues antes de todo esto, habíamos estado en el Castillo de Stirling, del que hablare en mi próxima entrada; por su importancia


Cándido Lorite

24/04/2026