domingo, 10 de mayo de 2026

EL LAGO NESS e INVERNESS

 


         El día anterior a esta excursión la guía nos advirtió que el camino iba a ser largo y sinuoso, hasta la llegada al Lago Ness. Una duración, aproximada de 5 horas de viaje y, otras tantas de vuelta. De entrada decir que yo me hubiera quedado muy a gusto en Edimburgo, viendo la ciudad más a fondo, en vez de irnos tan lejos a ver un lago. Que bien venden los escoceses el dichoso monstruo (no existente), llevando a cientos de turistas, todos los días hasta este lugar, perdido de la mano de Dios

         Salimos de Edimburgo, como El Quijote, al alba.

Los Kelpies

Es más, aún no se veía la alborada que nos pilló por el camino. La guía intentó, por todos los medios, mantener nuestra atención, contándonos las más remotas y raras leyendas, algún que otro chiste; eso sí, en el exterior caía el agua de forma abundante. Pasamos por delante de los caballos de Falkirk, llamados Kelpies. Una forma agradable de representar a tan bellos animales, en medio de la nada. Hicimos unas fotos y seguimos el camino. Pasamos muy cerca del Stirling, ya visitado el día anterior, por la mañana.
Las Tierras altas

Una pequeña parada para desahogar la vejiga urinaria, en una especie de área de servicio. Eso sí, la tienda de recuerdos estaba llena. Y no dejaba de llover.

        

Lluvia intensa

Las tres "hermanas2 y la lluvia

Seguimos el camino, hasta u mirador. Allí nos explicó la guía, antes de llegar que había tres montañas, llamadas las tres hermanas. Con lo que estaba cayendo, nos bajamos a hacernos unas fotos del lugar. Se ve en ellas, perfectamente la cantidad de agua que caía. Parecíamos japoneses, todos a la vez, foto y al autobús.

         Pasamos por Fort Williams, un enclave militar, del que no queda ni una piedra, aunque sí un pequeño pueblo creado, alrededor del fuerte. Seguimos la carretera, divisando ya, a la izquierda, aunque seguía lloviendo, las llamadas Tierras Altas; aunque según la guía, estábamos aún en las Tierras Bajas.Pasamos de un lado al otro del lago, a través de unas compuertas, originales, en Caledonia Un sinsentido, como muchas de las cosas que estábamos viendo en Escocia. Llegamos a Fort Augusta. Y aquí pasó lo mismo que en fort Williams; no había ni rastro del fuerte; solo un espacio pequeño, y alrededor el pueblo. Desde aquí hasta el Castillo de Urquhart.

Urquhart desde el lgo

El castillo detrás

El castillo y el lago Ness

         Un castillo del que solo quedaba un arco de entrada y cuatro muros de piedras, derruidos; algo que parece muy normal por estos lugares. En su momento tuvo que ser un castillo importante, por el lugar estratégico en que está situado. Al lado de él, salía el barco que nos trasladó a lo largo del Lago Ness, en busca del restaurante, para comer. Una travesía de 15 minutos y parada en la orilla opuesta, donde se encontraba el restaurante,

Dándole un cogotazo al monstruo

Me hizo cara el monstruito

Interior restaurante

al lado del embarcadero y donde había una estatua del monstruo, donde nos hicimos unas fotos.

         Comimos. Nos sentamos en el autobús y nos dirigimos hacia Inverness. Iluso de mí; pensaba que íbamos a ver el castillo y la catedral. Paramos al lado de la catedral y nos la encontramos cerrada. Seis horas sentadas en el autobús, y no conseguimos ver nada. Una fachada de la catedral y un castillo, a lo lejos. Poco premio para tanto viaje. Y aún nos quedaba la vuelta. No quería ni pensarlo.

Catedral de Inverness

Castillo de Inverness

         Volvimos por la autopista o autovía A9, en obras, en algunos tramos, con retenciones por un accidente y paramos en un área de servicio; para comprar algún vívere e ir al aseo. Por cierto, eran aseos de cabina, sucios, con un olor malísimo y en malísimas condiciones. Nos montamos y llegamos al hotel, sobre las 9 de la noche. El restaurante nos había guardado y permitido llegar a esa hora, lo que hay que agradecer al COSMO. Cenamos y a las diez de la noche estábamos en la habitación del hotel. Una ducha caliente y un Nolotil, para quitarme el enorme dolor de espalda que tenía, después de 14 horas sentado, entre autobús, paseo en barco, restaurantes y cena. Este dolor de espalda me duraría más de una semana después de la excursión al dichoso lago.

Mapa del itinerario recorrido

         En muy mala hora me monté en el autobús, en vez de quedarme en Edimburgo y visitar más tranquilamente la ciudad.

Cándido Lorite

09/05/2026

viernes, 8 de mayo de 2026

EL CASTILLO DE STIRLING, ESCOCIA

 

Entrada al castillo
Plano general






         Stirling: el bastión de los Estuardo

La historia del Castillo de Stirling nos remonta hasta la Edad Media, pues sus primeros edificios fueron construidos en el siglo XII. Pero el complejo del castillo se amplió varias veces en siglos posteriores por todos los miembros de la familia Estuardo, la dinastía reinante en Escocia entre los siglos XIV y XVII. La gran entrada es el elemento más reciente, pues se construyó ya fuera del dominio de los Estuardo, en el siglo XVIII.

Puerta del castillo

Los reyes Estuardo lo convirtieron en una de sus grandes fortalezas e incluso en residencia real durante ciertos períodos, lo que nos da la pista de su relevancia a lo largo de la historia escocesa.  

Escenario de Braveheart

Hay dos grandes acontecimientos que contaron con el Castillo de Stirling como escenario de fondo: el primero es la batalla del puente de Stirling en 1297, en la que William Wallace se alzó victorioso frente a los ingleses. Esta es la famosa batalla que aparece en la película Braveheart, pero que no se rodó en un puente por cuestiones de presupuesto.

El segundo es la batalla de Bannockburn en 1314, también por la independencia de Escocia, en la que Robert The Bruce derrotó de nuevo a las tropas inglesas.

Gráfico combatientes

Como verás, la historia de Escocia ha estado marcada durante unos cuantos siglos por las guerras de independencia frente a Inglaterra, y esos episodios se ven reflejados en la propia historia del Castillo de Stirling.

De hecho, la última batalla por el castillo de Stirling la librarían los jacobitas ya en el siglo XVIII, que atacaron el castillo en un último intento de restaurar a los Estuardo en el trono, pero que serían derrotados de forma definitiva por los ingleses.

Los reyes en el trono

         Ver el Castillo de Stirling nos llevaría más tiempo del que disponemos. Así pues, pensamos que con 1h1/2 sería tiempo suficiente para hacerlo. Comenzaremos hablando del Gran Hall.



Techo de madera

El Gran Hall del Castillo de Stirling es el mayor salón de banquetes construido nunca en un castillo escocés. Utilizado para grandes fiestas y celebraciones, impresionan su tamaño y su techo intrincado de madera. Al fondo, frente a una gran chimenea, verás el lugar donde se sentaban los reyes; si te resulta austero, recuerda que en su día sus paredes estuvieron pintadas del color dorado característico de la realeza.

         Del Gran Hall pasamos a la Capilla Real,

Dormitorio real


Chimenea del salón

construida en apenas unos meses para el bautizo del primogénito de Jacobo VI, el príncipe Enrique. El banquete de este bautizo, por cierto, se celebró en el Gran Hall y fue un gran acontecimiento para la época.

Esta capilla fue uno de los primeros templos protestantes construidos en Escocia y, pese a su arquitectura sencilla y poco ornamentada, posee un valioso friso en madera obra de Valentine Jenkin, donde aparecen representados los emblemas de la corona escocesa.

Emblema de Escocia

Emblema escocés

Además, la capilla del Castillo de Stirling es un lugar muy significativo para la historia del país, pues aquí fue coronada María Estuardo como reina de Escocia.

Continuamos la visita con El Palacio Real. es una de las zonas más sorprendentes del Castillo de Stirling. No solo fue el primer palacio renacentista del Reino Unido, sino que a día de hoy continúa siendo uno de los más suntuosos.

Alberga los apartamentos del rey y de la reina, con sus respectivos dormitorios (restaurados en el año 2011 para devolverles un aspecto lo más fiel posible a los originales). Tampoco te pierdas el lujoso salón del trono y su maravilloso tapiz del unicornio, emblema de la casa real escocesa.

Trono del Rey

Tapices reales

Tapices reales

Escenas de caza real

         Para terminar con la visita nos dirigiremos a ver los tapices y la cocina. En los tapices podemos contemplar la reproducción de siete tapices hechos a mano que decoran el Salón de la Reina; inspirados en el episodio de la caza del unicornio tan típicamente medieval. Y en la cocina, situada en un semisótano al que se accede desde el lateral de las murallas,


Preparación banquete

Viandas en la cocina

las cocinas del Palacio de Stirling nos permiten hacernos una idea del aspecto de las cocinas medievales y conocer cómo se preparaba un gran banquete real gracias a los maniquíes que ambientan la escena.

       

Monumento a William Wallace

  Desde el castillo se divisa perfectamente el Monumento a William Wallace, héroe de Escocia; suficientemente conocido, aunque en versión libre, en la película Braveheart.

Para terminar indico los precios y el horario para la visita al castillo.

·         Precios: Adultos (16-59 años): 15 £

·         Mayores de 60 años: 12 £

·         Niños (5-15 años): 9 £

·         Menores de 5 años: gratis

·         Horarios: Abril-septiembre: de 09:30-18:00 horas (última entrada a las 17:15).

·         Octubre-marzo: de 09:30-17:00 horas (última entrada a las 16:15).

·         Abierto el 1 de enero de 11:00-17:00 horas.

Nota: Algunos datos tomados de la Guía Nómada de Edimburgo. Castillo de Stirling.

Cándido Lorite

08/05/2026

 

EDIMBURGO, 2ª PARTE

                          

 

         Me quedé en la Catedral de S. Gil o Egidio, en la 1ª Parte. Allí habíamos quedado con una guía de español, no un free tour, que durante dos y media nos iba a enseñar algunas cosas de Edimburgo, que de una manera u otra, no habíamos visto. Nos dio una versión, muy original de la catedral presbiteriana; nos vendió la “moto” muy bien, pero ya sabíamos, casi todos, lo que era esa catedral.

Estatua ecuestre de Carlos II

Por la parte lateral derecha llegamos a una plaza, la Grave of John Knok, donde se encuentra ubicado la Corte Suprema de Justicia de Escocia y la estatua ecuestre del Rey, Carlos II.

         Esta estatua tiene dos características. Una. El jinete, Carlos II, está vestido de romano; para darle más énfasis y porte a la estatua (el rey era muy pequeño de estatura); dos.

Detrás, la Corte Suprema

La pierna izquierda es exactamente igual que la pata delantera izquierda del caballo. Esto se hizo así para darle más estatura al rey. En fin, un desastre.

         Seguimos dando la vuelta a la catedral y nos encontramos con la famosa Plaza del Mercado. Esta plaza existe en todas las ciudades de Escocia; y, como siempre, la original, no existe. La que vemos es una copia.

Plaz del Mercado, la copia

Unicornio situado en alto

¿Motivo? Fue demolida a finales del siglo XVIII, para facilitar el tránsito de los carruajes por la Mila Real o Royal Mille. Esta estructura octogonal, coronada por un unicornio, animal mitológico de Escocia, era el lugar desde donde se realizaban los anuncios oficiales y, en algunos casos, ejecuciones públicas.

De ahí, partimos hacia St. Gilles St. hacia Market St., cruzamos el puente sobre las vias del ferrocarril, para llegar a la estatua de David Livingstones, el de (“¿Doctor Livingstone, supongo?”. Y al lado la estatua monumental de Walter Scott.

Walter Scott

         Después de las fotos y las explicaciones sobre ambas estatuas, volvimos, deprisa, sobre nuestros pasos, hacia Cockburn St y Royal Mille, para continuar el tour por Blair St. a South Bridge y por Chambers St. pasamos por delante de la Universidad de Edimburgo, el Old College, para llegar al cruce,

Iglesia dedicada a biblioteca

nos encontramos con una preciosa iglesia gótica ¿reconstruida?, que estaba desacralizada y que ahora se utiliza como un teatro.

Al lado, nos contó la guía la historia de un perro que siempre iba haciendo la guardia con un sereno local, y, que cuando murió el sereno, el perro seguía haciendo la ronda, hasta que se murió justo en el lugar en el que terminaban siempre la ronda nocturna.

Greifriarss Bobby

Eso dicen las leyendas. Tiene una estatua situada en el lugar, que los turistas tocan la nariz, algo que a los escoceses les molesta un montón. Para deleite y fotos de los turistas, hay cerca un cementerio, normal y corriente, pero que le han puesto como un altarcito con su efigie.

Cogimos George IV Bridge y al legar a Lawmarket, giramos a la derecha hacia Mercat Cross. Aquí la guía nos indicó y nos habló de las muchas calles laterales o pasadizos que existen en la ciudad que dan lugar a plazas interiores con bares, tiendas. Lugares que había que conocer, pero no teníamos tiempo. En consecuencia, nos enseñó uno donde había unos búhos amaestrados y una plaza interior, realmente bonita.

Plaza de los Búhos

La noche se nos echaba encima y, saliendo de nuevo a la calle principal, lo que hicimos fue coger la dirección hacia el restaurante donde cenábamos¸ antes de eso les dimos las gracias y un aplauso a la guía. Al día siguiente nos volveríamos a ver, camino de Inverness.

Había sido un día duro, muy duro, pues antes de todo esto, habíamos estado en el Castillo de Stirling, del que hablare en mi próxima entrada; por su importancia


Cándido Lorite

24/04/2026

martes, 14 de abril de 2026

EDIMBURGO. 1ª PARTE

 

W. Bow

 

Entrada al castillo
 
Catedral de Edimburgo

                        

          Acabábamos de llegar del Castillo de Sterling, del que hablaré en una entrada aparte. El autobús nos dejó en el inicio de la calle W. Bow. A partir de ahí yo abandoné el grupo, que se dirigió raudo y veloz, por un pasadizo estrecho de escaleras, hacia Victoria Ter, la parte superior de Victoria Street; desde allí, por Upper Bow, a la plaza del Histórico sitio de Lawnmarket y a mano izquierda, por Castlehill, hasta el Castillo de Edimburgo.

         Llegados aquí hay que empezar por decir los horarios, precios y qué ver, dentro y fuera del castillo.

         Precios: Adultos: desde 19,50 £ (22,38 €). Niños de 7 a 15 años: desde 11,40 £ (13,08 €). Mayores de 65 años: desde 15,50 £ (17,79 €)
Menores de 7 años: entrada gratuita. Familias: desde 38,50 £ (44,19 €).

         La subida hay que hacerla a pie desde Hight Street, (la llamada Puerta del infierno) y, para las personas como yo (78 años y problemas pulmonares), es muy dura la misma. Cuesta, porque está muy empinada. Yo decidí no hacerlo, ya que al mismo subía mi mujer con el grupo; así que dejé que ella lo hiciera. Luego me describiría aquello que vio y las fotos que hiciera, para insertarlas en el blog.

         Horario

Desde el 1 de abril hasta el 30 de septiembre: Todos los días de 9:30 a 18:00 horas.
Desde el 1 de octubre hasta el 24 de diciembre: Todos los días de 9:30 a 17:00 horas.
Cerrado 25 y 26 de diciembre.
Horarios especiales los días 24, 27 a 31 de diciembre y 1 de enero.

 

¿Qué ver en el Castillo de Edimburgo?

Se necesitan, al menos, un par de horas para poder visitarlo. Todos los días, a las una de la tarde en punto se dispara un cañón de artillería, que es continuación de una gesta que se inició por el año 1861. El General de Artillería del castillo. Se disparaba para que todos los habitantes pusieran en hora sus relojes (los que tenían)

Capilla de Sta. Margarita

         Muy cerca del cañón se encuentra la Capilla de Santa Margarita, construida sobre una de las zonas más antiguas del castillo; siendo también el edificio más antiguo de Edimburgo.

        

"Piedra del destino"

"Honors of Scotland"

En el Gran Salón del Castillo se encuentran Las Joyas de la Corona, conocidas como "Honours of Scotland" están compuestas por la Corona, la Espada del Estado y el Cetro, que se conservan en perfecto estado como uno de los conjuntos de atributos reales más antiguos de la cristiandad.

En la exposición también se puede contemplar la "Piedra del Destino", un símbolo muy valioso para Escocia sobre el que se coronaba a los reyes escoceses. La piedra fue robada por el rey Eduardo I de Inglaterra en 1296 y permaneció en Londres durante 700 años. Fue recientemente, en 1996, cuando el preciado símbolo regresó a Escocia.

        

Salones del Castillo

De paseo por el castillo

Se encuentra también el Museo Nacional de la Guerra, las habitaciones del palacio y la prisión del castillo. Aunque una de las cosas que más llaman la atención, son las magníficas vistas de Edimburgo desde lo alto del castillo.

         Volviendo al inicio de este capítulo, habréis leído que yo abandoné el grupo. Sí que lo leído hasta aquí es la descripción, pormenorizada que me hizo mi esposa, que sí lo visitó.

         Yo dejé el grupo en W. Bow (West Bow Well) y, desde ahí comencé a andar por la calle hacia Victoria Street. En todo el trayecto lo que llama la atención, de una manera especial, son los edificios o casas, pintadas de una forma aleatoria, de diferentes colores que la hacen especialmente llamativa.
W.Bow


Después de unas fotos para el recuerdo, continué el camino hacia George IV Bridge y de ahí
a Lawmarket. Se extendía hacia la izquierda el Castillo y hacia la derecha la catedral de St. Giles. Tomé el camino hacia la catedral.

Catedral de S. Giles

Antigua catedral de S. Giles.

         Hablar de la Catedral de S. Gil o Egidio, es hablar de una catedral que fue románica allá por 1124, como una catedral para leprosos y se entregó a la Orden de S. Lázaro. En algún momento del s. XIV se derrumba o se cae el edificio románico y aparece el gótico del s. XV. Fue dañada por un incendio provocado en 1314 por el rey Ricardo II. En 1559, las pugnas de John Knox, hizo que la Reforma Protestante se instaurara en Escocia. La catedral perdió todo su poder católico. Se le encalaron las paredes, se destruyeron los altares e incluso, algunas zonas, se destinaron a prisión y a guardar la guillotina escocesa (anterior a la francesa).

En 1633, el rey Carlos I la nombra como catedral de Edimburgo. Cuatro años más tarde se le devolvió, tras una revuelta, al culto presbiteriano. Entre tanto ya había sufrido bastante deterioro y su parecido con la primitiva iglesia era pura coincidencia. En 1822 el rey Eduardo, la salva de la ruina y de un derrumbe. Éste iba a coincidir con la ampliación de la catedral. Al quitarle el soporte de las casas adicionales a ella, el edificio se caía irremediablemente.

Vidriera s. XIX

Vidriera S. XIX
Vidriera S. XIX


Las preciosas vidrieras de la época católica fueron destruidas por la reforma protestante. Las actuales son del s. XIX y XX. En la parte derecha se encuentra la Capilla del Cardo. La Capilla del Cardo es una adición de 1909 a la catedral.

Frontal Capilla Cardo

Techo de entrada

Techo Capilla de El Cardo

Fue diseñada en estilo neogótico por el arquitecto Robert Lorimer junto a un equipo de artistas Art Nouveau que incluía a la brillante Phoebe Anna Traquair. La capilla sirve como lugar de reunión anual de los miembros de la Orden del Cardo, una orden de caballería fundada en 1687 por el rey Jacobo VII de Escocia y II de Inglaterra. Es quizá la parte más interesante, aunque no nueva ni antigua, de la catedral presbiteriana de Edimburgo.

        

John Knox

En el lado izquierdo se encuentra una imagen de John Knox, en bronce, del año 1906, padre de la Reforma protestante en Escocia y personaje muy estimado
Lloviendo

         Salí de la catedral muy desilusionado. Se me había vendido una catedral gótica, de inicio románica y me había encontrado con una catedral, totalmente nueva del siglo XIX. Cuando salí, además, había empezado a llover; después de un día de sol magnífico.

 

Cándido Lorite